Habitantes del Valle de Lerma sufren graves daños tras la tormenta del lunes

Habitantes del Valle de Lerma sufren graves daños tras la tormenta del lunes
Alrededor de 50 familias de las zonas rurales perdieron sus pertenencias en medio del barro y el agua.
Familias aisladas, viviendas destruidas, rutas anegadas y cortadas fueron la postal de los pueblos del Valle de Lerma después de la tormenta del lunes. Pero el vendaval y la inquieta tranquilidad de la zona rural de las localidades de Coronel Moldes y Chicoana también dejaron al descubierto la falta de premura y capacidad de anticipar los desastres provocados por los fenómenos naturales.

Cincuenta familias damnificadas, una veintena de vehículos estropeados, un centenar de viviendas destrozadas y otros tantos percances originó el tornado que ingresó por la zona sur del dique Cabra Corral hacia las poblaciones del Valle de Lerma.

Las ráfagas de viento alcanzaron los 100 kilómetros por hora. Las localidades de Moldes y Chicoana fueron las más afectadas.

Hacia el centro de la región, el temporal amainó y apenas llegó convertido en una aliviadora llovizna, después de los 36 grados que marcó el termómetro a las cuatro de la tarde del feriado de este lunes.

Fue sorpresivo

“Fue como un tifón la tormenta. Ingresó con tanta fuerza por el sur, que no dio tiempo de guarecerse en algún lugar. La gente corría de un lado al otro para protegerse. Por fortuna ninguna embarcación se dio vuelta. Nadie avisó que se venía esta tormenta. Por fortuna no hubo víctimas que lamentar”, explico José Luis Corivalino, que desde hace años trabaja con las lanchas en el Cabra Corral en la zona del camping El Préstamo.

El relevamiento inicial de la Municipalidad de Coronel Moldes indica que alrededor de cuarenta familias sufrieron voladuras de chapas, caídas de paredes y anegamientos de viviendas. Recién ayer a la tarde los árboles caídos en las adyacencias de la ruta nacional 68 iban a ser despejados en su totalidad.

Precisamente el asfalto de este tramo comprendido entre el paraje La Maroma y Moldes estaba colmatado ayer de ramas, agua y barro. El tránsito estaba habilitado pero con precaución por el lodazal producido por la saturación de los canales de desagües de la zona.

Son alrededor de seis kilómetros lineales de la ruta nacional que estaban tapados por varios centímetros de lodo y agua que escurría desde los campos el día lunes en plena tormenta.

En esa misma zona, en el paraje El Simbolar, en el ingreso hacia La Maroma, en jurisdicción de Chicoana, diez familias perdieron todo.

Destrucción total

“De los canales y los campos se venía el barro. Era como un alud que ingreso a mi casa. No había por dónde salir. Nunca nos ocurrió esto con las lluvias. Había vecinos a los que se les volaron las chapas de sus techos que debieron refugiarse en la grutita del paraje”, contó a El Tribuno Javier Figueroa, vecino de El Simbolar.

La coordinación de emergencias y ayuda social de la Municipalidad de Chicoana llegó recién ayer a la tarde a la zona, debido a lo dificultoso que era ingresar a esta zona rural. Se entregó ropa de abrigo, colchones y chapas a los vecinos afectados.

Las comisarías de la jurisdicción no reportaron heridos, aunque en el hospital Anzoátegui, de Moldes, la guardia atendió varios casos de shock nervioso y heridos leves y golpeados por las caídas o golpes con las ramas desprendidas de los árboles.

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