Ya se había denunciado lo peligroso del juego donde un nene perdió una falange

Ya se había denunciado lo peligroso del juego donde un nene perdió una falange
Gustavo Barachini denunció en octubre de 2012 el desperfecto de la calesita integradora de la Plaza de las Naciones donde el viernes un niño de seis años perdió la falange del dedo índice de la mano derecha, después que se trabara el sistema de rotación.
Gustavo Barachini es un ciudadano de Comodoro Rivadavia y padre de una pequeña nena que vive en Lago Puelo. Cuando pueden por las obligaciones laborales ellos se visitan y comparten momentos de diversión.

Así sucedió en octubre de 2012 cuando en una de esas tantas tardes, Gustavo descubrió los desperfectos de la calesita integradora de la Plaza de las Naciones donde el viernes un niño perdió parte de un dedo.

Tras detectar hace seis meses el desperfecto, Barachini realizó de inmediato la denuncia al 0800 del municipio. Como respuesta sólo recibió un número de registro que confirmaba que el reclamo estaba en trámite.

Por esa razón, cuando el viernes se enteró a través de los medios periodísticos que Tomás, de 6 años, había perdido la falange de un dedo en el mismo juego, no dudó en hacer público que hace seis meses había advertido a las autoridades competentes acerca del riesgo que corrían los chicos que jugaran en esa calesita.

“Tengo una nena chiquita que vive con la mamá, cuando la tengo yo la llevo a esa plaza, siempre vamos ahí, pero cuando fuimos esa vez me encontré con los juegos nuevos. Ella enseguida salió corriendo para ir a la calesita y cuando miré cómo estaba la frené, bajé a mi nena y también a una nena que estaba acostada y que estaba acercando las manos hacia el borde. Se podía arrancar los dedos con la rampa de cemento”, recordó Barachini.

“La bajé y le dije al padre de la otra nena que tuviera cuidado. Luego le saqué a la calesita un gancho que estaba hacia afuera que podía lastimar a cualquier nene y saqué fotos. Enseguida hice el reclamo y la respuesta fue un número de registro, después volví a llamar para saber si les habían llegado las fotos que les había pasado y me dijeron que estaba en trámite”, agregó.

Esta no fue la única vez que Barachini detectó fallas en los juegos de las plazas. Según detalló a Diario Patagónico, la problemática se extiende a casi todos los espacios públicos de Comodoro Rivadavia, sin discriminar barrios y también a otras ciudades de la provincia, aseguró.

“Cuando me enteré lo del nene tenía una calentura terrible, impotencia, porque hay responsables, y las cosas se podrían hacer como corresponde, no de cualquier manera. Yo estuve buscando y el juego en sí en los catálogos no tiene ninguna rampa de cemento, son rebatibles. Acá no, ni siquiera tienen criterio, no te digo que le hagas una norma ISSO sino que tengan un poco de criterio”, cuestionó.

“En Lago Pueblo me pasó algo similar. En ese momento la madre de mi nena se comunicó con gente de Rawson que viajó para allá. Le dijeron que los proyectos ya estaban aprobados, entonces cumplían con todas las normas, pero son peligrosos para los nenes”, criticó indignado ante esta situación.

UN ACCIDENTE EVITABLE

Barachini realizó la denuncia al 0-800 municipal el 9 de octubre, bajo el asunto: “Juegos infantiles peligrosos”. La misma fue registrada bajo el número 10-12-6.557.

“El juego debe ser instalado como el fabricante lo especifica, debe tener mantenimiento y debe cumplir con normas IRAM 3.655-3 de juegos infantiles de instalación permanente al aire libre-instalación y mantenimiento”, consideró Barachini.

“Esta norma específica la forma de instalación, mantenimiento, controles periódicos y certificaciones a realizar a los juegos. Sería importante que después de este accidente grave, aunque sea en forma reactiva, el municipio realice una inspección a todos los juegos ubicados en las plazas del municipio y reemplace o repare los juegos según Normas IRAM de aplicación”, planteó.

“También sería importante que se sancione a los responsables del área que les compete el mantenimiento de plazas, dado que son responsables de este accidente”, enfatizó Barachini, quien a través de sus denuncia demostró que el municipio estaba al tanto de los riesgos.

“Todos los accidentes son evitables, absolutamente todos y este con más razón. En Caleta Córdova pasa lo mismo, la escalera para subir al tobogán es recta y la única baranda que tiene el tobogán, la tiene a un metro y un chico pasa por debajo. Si das una vuelta por todas las plazas te agarrás la cabeza, tienen cero mantenimientos”, sentenció.

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