En pleno reacomodamiento político de Quilmes, el intendente de esa localidad, Francisco "Barba" Gutiérrez pidió a los concejales que le responden que trabajen por la unidad en el HCD y que se encolumnen detrás del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández y el ministro de Gobierno de Scioli, Eduardo Camaño.
Pero la estrategia de Gutiérrez no cayó bien entre los presentes y Gustavo Filareti –titular del Concejo Deliberante-, salió al cruce. Aclaró que si la intención era abroquelarse y recortar el diálogo con los sectores de la oposición, él ponía a disposición su renuncia a la presidencia.
Acto seguido, varios ediles también mostraron su descontento con la propuesta y aconsejaron continuar con el diálogo político.


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