El día que Gutiérrez pensó que se había bajado los pantalones en público

El día que Gutiérrez pensó que se había bajado los pantalones en público
Se anuncia que esta semana se volverá a citar al Deliberante para finalmente aprobar el emprendimiento Costa del Plata, en la Ribera de Bernal y Don Bosco. La novedad la aportó el propio Intendente Gutiérrez al cierre de la semana última, mostrándose totalmente ajeno al fracaso de la sesión anterior.
De una rápida lectura por los considerandos y las resoluciones de la ordenanza que se piensa aprobar, surge que ha quedado largamente superada la idea de producir una simple rezonificación del área.

La norma en debate incluye un pormenorizado detalle de las zonas que se proyectan construir, ofreciendo autorizaciones para el emplazamiento de edificios de gran altura, otros de mediana altura, así como construcciones destinadas a esparcimiento, gastronomía, cines, entidades financieras, hotelería y demás.

La aprobación para la construcción de una zona donde se han de vivir 30 mil personas, en un Distrito donde viven 580 mil, es la obra más importante que se pueda pensar. Por su envergadura, por el impacto económico que su sola construcción representa, por el cambio poblacional y por el impacto que representará sobre las finanzas públicas de toda la ciudad.

- Sin embargo, Francisco Gutiérrez, el Intendente que le tocó enfrentar el desafío, actúa como si sobrellevara una mochila de culpas. No pudo ofrecerle a la ciudad una defensa serena del emprendimiento; no pudo mostrar las maquetas de lo que se piensa construir; no pudo siquiera garantizar que en realidad se vaya a construir algo y que no sean sólo especulaciones lo que se está discutiendo.

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