En sus 67 meses de gestión, ha dejado claro que para él se gobierna desde el silencio. El siga, siga por un lado, y las listas negras de medios de prensa, periodistas y referentes de la ciudad, por otro, generan sus resultados. Sin diálogo.
En sus 67 meses de gestión, Francisco Gutiérrez ha dejado claro que para él, se gobierna desde el silencio. El siga, siga por un lado, y las listas negras de medios de prensa, periodistas y referentes de la ciudad, por otro, generan sus resultados. Sin diálogo. Dictando. Comunicando determinaciones; informado hechos y sosteniendo al gabinete sin cambios, contra viento y marea.
- La ausencia de actitudes democráticas alimenta la idea de la hegemonía; Gutiérrez y su gabinete ofrecen esa impresión desde su forma de gobernar.
- Quilmes viene de una experiencia de gobierno local, con claros contenidos filo-nazi. En ese contexto, en su campaña electoral de 2007, antes de acceder al poder, Gutiérrez obtuvo mucho apoyo prometiendo devolverle a la ciudad su salud democrática, liderando un gobierno amigable, de puertas abiertas, que lucha contra los bolsones de corrupción, un gobierno moderno.
Sin embargo, sus prácticas cotidianas a la larga, terminan siendo tan intolerantes o aún más que lo anterior.
Negar la existencia del otro, es una forma extrema de abuso. En ese lenguaje se viene moviendo Francisco Gutiérrez y su elenco. Es el ganador de las cuatro últimas citas electorales con el 36.5% de los votos en la ciudad. Desde esa minoría, ediles "borocotós" mediante, controla la mayoría del Deliberante.

Comentá la nota