Gustavo Santaolalla dio una cátedra musical en el Valle del Sol

Gustavo Santaolalla dio una cátedra musical en el Valle del Sol
También tocó el dúo Orozco-Barrientos, y Liliana Herrero. Hasta que a las 4 la lluvia dijo "hasta mañana".

Tan sólo siete canciones le bastaron para enaltecer la “40ª Fiesta Nacional Valle del Sol”. Armado con una guitarra y un charango, Gustavo Santaolalla dio una breve pero potente clase de música. La tercera noche del encuentro más convocante de Merlo viajaba a un ritmo dinámico hasta que a las 4 de la mañana la lluvia dijo “suficiente por hoy". ¡Todos a dormir!

Como durante el resto de las jornadas, minutos después de las 21, artistas locales y nacionales homenajearon al poeta Antonio Esteban Agüero en su tradicional escenario. Así comenzaron a pasar Yeni Patiño, Vertiente Solar, Ballet Newén, Exequiel Amaya y Liliana Herrero, quien brindó un set sencillo y prolijo.

“La música cambia. Porque es goce, memoria cultural, poética y política que uno encarna en ese momento. Eso es lo que uno siente arriba del escenario”, dijo Herrero.

La cantante entrerriana, luego de llamar a los aplausos por Luis Alberto Spinetta, cerró con “El Cosechero” para dar paso a un hijo de las Sierras de los Comechingones, Exequiel Amaya. Con un saco bien “prendido”, levantó un poco más a los espectadores.

Pero el momento más memorable de la noche, y quizás de esta edición número cuarenta del festival, se fundó con la llegada de Santaolalla, un personaje difícil de describir en un par de líneas por su historia, logros musicales y múltiples facetas en el arte audiovisual.

“Me siento avergonzado de no haber venido antes. Es una alegría enorme estar en esta maravillosa provincia, y en este lugar increíble que es Merlo”, dijo el 'profesor'.

La clase magistral comenzó con “No existe fuerza en el mundo” y “Río de las penas”. Hasta que sonó el proyecto elaborado durante dos años con su amigo León Gieco: “De Ushuaia a La Quiaca” hipnotizó a un público que no hizo falta pedirle uno, dos o cinco minutos de silencio.

El set continuó con “Ando Rodando”, “Zamba” y el clásico del rock nacional, “Mañana Campestre”, para cerrar con “Sudamérica”, acompañado por el dúo Orozco-Barrientos que siguió entre cuecas y gatos.

“La música es la extensión de mi persona, es algo que me hace bien, que es un lenguaje universal. Y parece que la lluvia nos escuchó porque está haciendo música”, dijo Santaolalla a las 4 de la mañana, cuando comenzó a llover a baldazos, lo que obligó a suspender el resto de los números.

Al cierre de esta edición, miles de vecinos y turistas se preparaban para disfrutar de los shows de Los Nocheros, Arbolito y Algarroba.Com.

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