El senador provincial por el Frente para la Victoria y titular de la comisión de Educación, Gustavo Oliva, dialogó con REALPOLITK sobre su proyecto de reforma del código educativo y el cruce que tuvo con el periodista Jorge Lanata: “Se me terminó de morir esa persona creativa y analítica que dirigía Página. Ahora se pone una gorra y chicanea mal”.
A continuación, la entrevista completa.
RP.- Cuéntenos sobre la propuesta del código educativo.
Lo que propuse es crear un código educativo, tratando de jerarquizar todo lo que es el sistema educativo en función de un ordenamiento que me parece imprescindible.
Si uno pregunta en qué consiste el sistema educativo, no sabría por dónde comenzar, porque hay tanta legislación, algunas contradictorias entre sí, difusas. Hay más de 982 resoluciones en la dirección General de Escuelas, después tenemos la ley provincial de Educación, el estatuto del docente, el reglamento general de escuelas públicas, el funcionamiento de los consejos escolares, la ley de Centros de Estudiantes, la 10430 con el trabajo de los docentes; es decir que si alguien quisiera tomar conocimiento sobre cuáles serían sus derechos y obligaciones, por dónde comenzar cuando definimos qué es la educación en la provincia de Buenos Aires, no sabríamos por dónde comenzar.
Sobre todo teniendo en cuenta alguna particularidad que no es menor: la provincia de Buenos Aires tiene más de 4 millones de alumnos, más de 300 mil docentes, y alrededor de 80 mil trabajadores no docentes. Esto reúne un universo de personas con las que se trabaja, tan importantes desde el punto de vista cuantitativo que estaríamos hablando de una población superior a toda la Capital Federal y más grande desde el punto de vista numérico que Uruguay.
Entonces cuando hablamos de educación en la provincia de Buenos Aires, su ordenamiento y jerarquización, sistematización de las normas jurídicas y demás son relevantes en función del público al que está dirigido.
Así que hemos tratado de incorporar en un plexo único, todas las leyes, difusas y dispersas, tratando de vincular en función de que la ciudadanía pueda saber desde el artículo 1 cuáles son sus obligaciones y a qué atiende el sistema educativo de la provincia de Buenos Aires.
RP.- ¿Cómo está organizado el debate sobre de este nuevo código educativo?
En el mes de diciembre nosotros hicimos una presentación en una conferencia de prensa en donde señalamos que en el sitio www.codigoeducativo.org la gente puede ir tomando contacto dejándonos sus ideas, sus propósitos. Y hace cosa de diez días, ingresó a la Legislatura provincial ya formalmente como trámite para su tratamiento.
También estaremos organizando foros para que justamente podamos debatir con los docentes, con los gremios; con los jóvenes y demás integrantes de la comunidad educativa para escucharlos, incorporar sus miradas y trabajar y entender la dificultad del sistema educativo.
Vamos a discutir claramente sobre un trabajo que costó mucho tiempo hacerlo.
Lo importante es tratar de sacar a esta escuela del siglo XIX o XX; y adaptarla al XXI. Y en ese sentido, incursionar hacia la escuela de ocho horas por día, tratamos de incorporar bloques académicos y proyectos alternativos a la repitencia, entre otros temas tratamos de mejorar el sistema de evaluación sabiendo que esto genera tantas repercusiones, incorporamos que el ministerio para que participe de esa evaluación a la propia comunidad educativa con la participación del directivo, de los pares docentes, de los estudiantes y los padres. Porque hasta ahora la evaluación es de ciencia ficción.
RP.- Esto le trajo un intercambio de ideas con el periodista Jorge Lanata, ¿lo sorprendió?
La verdad que sí, no lo esperaba en esa forma tan virulenta y agresiva. Es más no se la quise seguir porque había pasado por una intervención quirúrgica, hay una cuestión humana sobre todo. Tenía muchas cosas para decirle, sobre todo cuando fue muy ofensivo con mi trayectoria.
Yo quería hacer un cierre más distendido porque conocí a otro Lanata, en las épocas de militancia política en la secundaria. Y a mí me parecía que estaba “macartiando” una posición política, cuando sabemos que en los colegios hay integrantes de todas las expresiones: peronistas, radicales, trotskistas, en buena hora y arriba la política. No te podés poner una gorra y salir a vigilantear u ofender a alguna agrupación política sea cual fuere.
Por supuesto que sé que él es el vocero del multimedios, pero jamás pensé que se iba a poner de esta manera. En definitiva me dio una sensación de bronca y por otro lado me dio lástima.
Quise tirarle un salvavidas en términos de que no se ubique en una posición tan reaccionaria y me corrió con una cantidad de cosas increíbles y por supuesto que vino mi enojo también.
Se me terminó de morir esa persona creativa, analítica; como cuando dirigía Página o cuando estaba en otros ámbitos, que ahora es una persona que se pone una gorra y que chicanea mal.


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