El senador provincial del Frente para la Victoria dialogó con REALPOLITIK sobre el conflicto docente. Durante la charla, Gustavo Oliva señaló: “No puede ser que nos extorsionen permanentemente. No nos están complicando a nosotros, sino a los sectores más vulnerables porque los docentes que hacen paro dan clases en las escuelas públicas”.
Yo creo que es importante poner las temáticas en contexto. Lo primero que usted me dice y me recuerda es que fui revisionista de la provincia desde el año 88 al 91. Una época terrible para el trabajador docente porque pagamos 70 o 80 dólares, y después comenzamos a pagar doblado durante los dos últimos años de Alfonsín y los dos primeros de Menem con Cafiero como gobernador.
Uno recorriendo la historia puede entender el énfasis que puso la presidenta después de tanto esfuerzo por recuperar el sistema educativo argentino. Entonces me parece que hay un esfuerzo al menos no correspondido. Y voy a decir el motivo: yo fui en su momento parte de la gestión de un gobernador que luchaba por la educación pública y no podía porque tenía dos presidentes que no tenían en agenda el tema, y para nosotros fue terrible. Tuvimos veinte días de paros y en aquel momento la situación era realmente compleja.
Pero en este momento no. Me parece que hay que tener un poco de sintonía más fina. Yo escucho las declaraciones de los sectores gremiales y no sólo me ocupo de contestarles sino que estoy hablando de que hay que buscar una postura reflexionada, o buscar un análisis más profundo y construir una salida a un momento muy particular y no subirse a viejas fundamentaciones que las quieren comparar con los años noventa cuando fueron presidente Menem, De la Rúa y el mismo Duhalde.
Me parece que una presidenta que está poniendo el cuerpo con todo, y que se ha peleado hasta con los sectores de mayor poder económico como fueron los ruralistas con la 125, para generar una mayor distribución de la riqueza y darle al sector educativo argentino los mejores salarios en toda América Latina, que son insuficientes en nuestra realidad. Habrá que ajustar y habrá que hacer un esfuerzo.
Pero cuando la presidenta está haciendo un esfuerzo, cuando cambia los actores y dice que no van a estar más los grupos económicos y hegemónicos de los medios, sino que va por una educación de calidad, con inclusión, con asignación universal, con creación de nuevas universidades, con distribución de netbooks. Con mejora salarial, con todo eso, ¿es justo que a esta presidenta le aseveremos cosas tan banales como la que hizo la dirigencia sindical?.
RP.- ¿Usted está diciendo que el reclamo de los docentes es injusto?
Yo no digo que no luchen. Pero me parece que arrancar con un paro salvaje, de dos o tres días de acuerdo a los gremios. Anunciar que para esta semana va a haber un paro nacional, en el mismo momento en el que Macri comienza las clases en Capital Federal... Y no digan que a Macri le importa la educación porque es una falacia. Si agarramos los diarios y vemos un poco la política nos damos cuenta que el ingeniero Macri no construyó una escuela en los cuatro años de gestión, planteó la construcción de treinta colegios y terminó recién uno. Redujo 220 sectores de clases y arrancó sólo con el 40 por ciento de la infraestructura escolar, y no le hicieron ni un solo paro, ni una sola marcha.
Entonces, ¿qué están peleando si no es por los salarios?. Si no ponemos todas las cosas en contexto, nos podemos equivocar.
Lo que no puede hacer la dirigencia política, la militancia política -en mi caso-, y los dirigentes gremiales es tratar de ahondar en una temática con alguien que ha puesto todo lo que tiene que poner en cuanto a capacidad y a tenacidad su desarrollo político en función de posicionar y jerarquizar el sistema educativo. Y rápidamente: la presidenta nos llama a la reflexión y se enoja porque no puede entender que después de haber hecho un esfuerzo durante tantos años, y de haber rejeraquizado el sistema como se ha hecho, la única respuesta sea: “no iniciamos las clases”.
RP.- ¿Qué postura esperaban que tomen los docentes?
Hubiesen dado veinte días o treinta días más para iniciar una negociación. Y después sí, agotadas estas instancias de conversación, que vayan al paro.
No puede ser que nos extorsionen permanentemente. No nos están complicando sólo a nosotros, sino a los sectores más vulnerables porque los docentes que hacen paro dan clases en las escuelas públicas.
Es cierto que hay una dirección y un avance correcto, y que muchos de ellos venían acompañando este proceso. Lo que les pido es que no se dejen llevar por la presión de otros gremios y tener un discurso distintivo.
Me parece que bien las medidas de lucha se realicen, pero con este gobierno que está peleando por el sector, no es justo. Los docentes tiene el mejor salario de América Latina, se creó el ministerio de Ciencia y Tecnología, se están creando universidades y de producto bruto interno es de 6.47. Me parece impensado que se realicen discursos disparatados.

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