La actriz termina su primer verano como cabeza de compañía de un espectáculo y se prepara para un 2013 lleno de televisión. Aunque sobran propuestas para su futuro, en diálogo con El Atlántico imaginó un porvenir diverso en otras áreas de la actuación
Un verano que la encontró al frente de su propio espectáculo, consolidándose con sus imitaciones más allá de “Cristina Fernández” y sorteando un momento de exposición complicado como fue la difusión de un video íntimo junto a su esposo.
Muchas sensaciones atravesaron su persona y lo seguirán haciendo, ya que pese a restarle este fin de semana en la sala del Provincial con “Fátima Florez es Única”, luego se vendrá la temporada de invierno en la ciudad de Buenos Aires, la creación de su próximo show y mucha televisión que incluirá la vuelta a Showmatch.
Aunque expectante por lo que vendrá, la blonda actriz prefiere focalizarse en el presente: “No puedo creer ya que sean las últimas funciones, si bien vuelvo para Semana Santa, ha sido una temporada que superó todas las expectativas, tanto de los productores como mías”, dice al dialogar con El Atlántico.
“Se me pasó volando. No puedo creer que estoy en los últimos días ya, porque me divertí, porque el cariño de la gente fue gigante, la convocatoria que me sorprende hasta hoy. Fue una temporada difícil y que te elijan es un mimo”, considera.
- ¿Cómo es el balance personal tras haberte jugado a hacer este show sola?
- Cuando tomé la decisión fue un gran desafío porque te podés pegar un palo, porque vas solo contra una gran competencia, cantidad de obras, calidad de actores y que la gente te elija te da la tranquilidad de haberte animado.
- ¿Quién confiaba más en esta apuesta: vos o Faroni?
- (Mira al marido que se apunta a si mismo). El primero en confiar fue Norberto. Yo siempre soy de tirarme un poco abajo, ser la última que cree en mí por una cuestión de que a todos nos gusta ir un poco más a lo seguro, y si te va mal es un fracaso y una culpa por ser cabeza de compañía. Menos mal que me animé y que haya sido en Mar del Plata es aún mejor porque tiene un sabor agregado. Todos los artistas queremos triunfar acá, es una plaza muy fuerte.
- Aparte venias con una carga muy fuerte generada a través del personaje de la Presidenta, el cual en realidad ya tiene un par de años pero tomó trascendencia por estar en un programa político y no oficialista, lo cual era un arma de doble filo a la hora de enfrentarte al público.
- Sí, no sólo para el teatro sino para mí como persona, en mi vida, tomar el desafío de hacer a Cristina en un programa político donde hay informes tan duros y tan fuertes, la gente podía por ahí tomarlo a mal, como una burla o falta de respeto y sin embargo saben ver al artista y que cuando hacen las cosas con respeto y profesionalismo. Yo lo vengo haciendo hace bastante, pegó fuerte por el rating, me di cuenta al día siguiente ya. Y ahora mismo me preguntan si vuelvo con el personaje. Está bueno.
- Pero más allá de que venías con ese caballito de batalla, la gente se sentó en las butacas a ver qué más había, a los otros personajes.
- Sí, eso también está buenísimo porque muchos se sienten atraídos por Cristina y ha sido el gancho por el cual mucha gente viene. Pero que vean 28 personajes más y se sorprendan con muchos que no conocen porque no los hice en la tele para guardarlos para este espectáculo, está bueno. Sino depender sólo de un personaje es acotado. Está bueno darles variedad y además es un show familiar, con personajes para todos y sin una mala palabra…Norberto me tiene cortita con eso (risas)
- ¿Y cuál de todos esos nuevos personajes fue el que te costó o se fue modificando más en el proceso?
- Charlotte se fue modificando mucho. Al principio no sabía bien por dónde encararlo porque es una chica que habla poco y de la que quizás no se conocía mucho más que lo superficial. A la gente le encanta y le fuimos agregando cada vez más porque se divierte mucho. Lo fui madurando mucho con el correr de las funciones.
- También se intensificaron tus cambios de vestuario constantes, algo que venías haciendo pero en una escala más pequeña dentro de las Revistas.
- Sí, acá son muchos más. No paro. Las dos horas estoy corriendo arriba y abajo del escenario, entre el show, las pelucas y el maquillaje, pero la gente luego se va contenta porque no pueden creer lo que vieron. Se van cantando y felices…Norberto se mete entre la gente a ver qué dicen y vemos que se van como de una fiesta.
- ¿En algún momento soñaste con un presente así?
- Toda mi vida, pero no pensé que se me podía dar porque a veces uno sueña o puede proyectar cosas que después no se pueden llegar a concretar. No soñé tanto. Siempre estuve con otras compañías, otros artistas, con mi lugar para lucirme que estaba bueno. No pensé en tener mi propia compañía, que la gente venga a verme a mí, no es fácil que te elijan entre tantas opciones. Me sorprende y no paro de ponerme más objetivos y metas. Pienso en el próximo espectáculo, aunque queda todo el año en calle Corrientes, en el Teatro Premier que también va a estar buenísimo debutar allá como cabeza de temporada.
- ¿Y la temporada que viene en Mar del Plata?
- Está ahí. Bastante apalabrado, casi cerrado, pero todavía es medio pronto. Quiero terminar de disfrutar esta obra, porque sino uno se vuelve loco ya pensando en 2014… Todos los que hablan, sólo hablan. Nadie cerró todavía. Por suerte tengo muchas propuestas para seguir en Mar del Plata, en el Provincial, con Faroni, con otros productores. Quiero terminar de cerrar este ciclo, disfrutarlo y luego ya si pensar en que hago el año que viene.
- Teniendo en cuenta todo tu proceso y crecimiento como imitadora, rompiendo barreras hasta vinculadas con el género femenino, ¿hoy te sentís más cerca de la actriz que hay en vos?
- A mi me gusta siempre aclarar que soy actriz, porque sino parece que lo único que puede hacer una es imitar voces. Si bien es muy difícil y lleva mucho tiempo lograrlas, luego incorporarlas, siempre aclaro que soy actriz aunque me tocan hacer personajes famosos. Además de cada personaje yo construyo un personaje propio, más caricaturizado, le pongo un moño.
- ¿Pero te gustaría pasar a una tira, a una obra de teatro de otro calibre?
- Sí, me gustaría que la gente me vea en otras facetas. Como actriz dramática sobre todo. Me gustaría mucho. Por el momento en teatro no porque estoy a full con esta obra y la que venga. Aparte me parece que hay que poner las energías, no dispersarlas por todos lados porque sino una termina haciendo mil cosas y no hace una bien. Yo soy de las que focalizan toda su energía en hacer lo mejor en esto. Más adelante me gustaría hacer tira, estaría bueno.
- La tv igual te seguirá teniendo este año.
- Sigo con “Plan Tv” y con (Jorge) Lanata. Y ya firmé también con Showmatch. Ahora hay que ver qué pasa con Tinelli. A Telefé por el momento ya no va, lo cual me permite estar en los tres programas porque sino no se puede estar en Telefé y El Trece al mismo tiempo. En principio sería para hacer personajes, pero el programa muta, cambia…así que no sé si pueden bailar un poco los personajes, algún jurado…Está buenísimo estar con Marcelo, siempre dije que lo admiro mucho y estar en su pantalla es importante. Estuvo muy bueno en su momento estar así que esperamos ver qué sucede. Es un 2013 con muchos proyectos.
Dar vuelta la página para seguir volando
- A nivel personal y anímico, después del episodio de tu video privado, ¿cómo te encontrás?
- Lo del video ya fue para mí, ya pasó. En su momento estuve muy deprimida, como le puede pasar a cualquier mujer que se siente violada en su intimidad, porque a nadie le gusta que vean algo que vos no grabaste para hacer una película o con fin de distribuirlo. Lo sufrí, lo padecí, pero luego dije “¡moriste acá!”. Di vuelta la página y ya pasó. De hecho la gente se olvidó. Está en uno poner fin. Fue una semana en la que me costaba ir al teatro, enfrentar al público pero la gente conmigo ha sido tan respetuosa, con eso y con lo de Cristina, porque no me he ligado ningún insulto, porque se dan cuenta que uno es respetuoso y profesional. Además, saben quién hace cosas por prensa y a quién le pasan porque le pasan. Siempre tuve perfil bajo, recién ahora se empezó a saber más de mi familia. Dejo entrar hasta ahí, no dejo que me invadan. La prensa también ha sido respetuosa, no me puedo quejar.
-Cosechaste tu siembra.
- Sí. Es que ya me conocen todos, saben que venimos con mi marido de años de trabajar y pelearla, de no joder a nadie porque nunca me peleé con nadie. Y no lo pienso hacer, porque si alguien lo intenta lo corto de raíz y que quede hablando sola. Las cosas se pueden hablar y no llevarlas al micrófono. Hacer prensa con eso no me va. Respeto al que lo hace porque cada cual hace su carrera como quiere. Prefiero la tranquilidad y abocarme a mi vida y trabajo.
- ¿En que punto estás de este viaje profesional?
- Creo que el avión empezó carreteando lindo hace dos o tres años y ahora vamos bien, volando. Pero aún faltan muchos destinos por alcanzar.
Comentá la nota