“Me gustaría un cara a cara con Lebbos”, dijo Gabriel Alperovich

“Me gustaría un cara a cara con Lebbos”, dijo Gabriel Alperovich

El hijo del exgobernador José Alperovich afirmó que “merece una explicación” de Alberto Lebbos.

“Me gustaría saber por qué me acusa sin tener pruebas. Creo que hay un tramado político y mediático para manchar nombre de mis padres manchándome a mí”, dijo Gabriel en declaraciones al programa Primerafuente Radio que se emite por Radio Prensa.

El hijo del actual senador sostuvo que se conformaría con que Lebbos reconozca que se equivocó en culparlo en el crimen de su hija Paulina. “Con eso me queso tranquilo. Ni siquiera que me pidan perdón”, agregó.

Paulina Lebbos tenía 24 años cuando desapareció, el 26 de febrero de 2006, a la salida de un boliche. Su cadáver apareció días después a la vera de la ruta 341, a la altura de Tapia, a 30 kilómetros de San Miguel de Tucumán. El cuerpo tenía rasgos de estrangulamiento, quemaduras de cigarrillo y estaba en un avanzado estado de descomposición.

“Tuve una acusación directa por parte de Alberto y me dio mucha bronca. Ante esto, me presenté espontáneamente en la Justicia para que me investigue. Hoy mi situación en la causa es la misma de siempre: sólo soy un mencionado. Nunca fui procesado ni imputado; nunca hubo mérito. Pese a todo, ya hay un detenido y siguen hablando de los hijos del poder. De ese detenido nadie habla”, se quejó Alperovich.

Gabriel dijo desconocer si la actuación de la policía en el caso fue irregular. “Sigo pensando que hay un armado político. Incluso Alberto Lebbos estuvo en la casa de mi padre al mismo tiempo que el fiscal Alejandro Noguera (tenía a su cargo la investigación pero fue apartado del caso)”, añadió.

Alperovich insistió en defender su inocencia y ratificó que nunca vio a Paulina Lebbos. “A nadie se lo investigó como a mi sin estar procesado en la causa. Jamás me fui a Israel como publicaron los medios. Toda la hipótesis en torno a mí se cayó judicialmente. Lo mío pasa por una demonización pero estoy tranquilo. Si a la marcha de Lebbos van 15 a 20 personas es porque saben que acá no pasó, por ejemplo, como el caso María Soledad, en Catamarca, pese a que lo quieren hacer comparar”, finalizó.

Comentá la nota