Guillermo Posadas, ¿el doble agente de Juan Carlos Romero en la Corte de Justicia de Salta?

Guillermo Posadas, ¿el doble agente de Juan Carlos Romero en la Corte de Justicia de Salta?
Lo que nadie sabe en realidad es que mientras con una mano mostraría el pan, Posadas con la otra parece esconderlo, pues en su poder todavía están las cinco causas contra Romero
SALTA.- Pese a los supuestos intentos por mostrarse como un juez imparcial e impoluto, Guillermo Posadas pareciera que no puede ocultar el hecho de que habría puesto la Corte al servicio del ex gobernador, Juan Carlos Romero.

En eso de tratar, el estar bien con “uno” (Urtubey) y con el “otro” (Romero) implicaría un enorme riesgo, máxime cuando no se tiene oficio suficiente en la materia. De esto, Posadas, el presidente de la Corte de Justicia de Salta, es una clara evidencia de que la mediocridad no es, precisamente, la mejor herramienta para pasar desapercibido.

Aunque hace poco, el 10 de marzo pasado para ser más preciso, Guillermo Posadas salió a lucirse con cinco fallos en contra de pedidos efectuados por el ex gobernador en cinco de las ocho causas penales abiertas en su contra, en la ciudad judicial todos los que conocen las causas saben que esas resoluciones eran de esperarse, pues se trataban de "planteos formales" y no de fondo.

Para intentar tapar una denuncia pública que se efectuó en y que ninguno de los paladines de la justicia que suelen bravuconear en los medios se encargó de hacer la denuncia de oficio, el presidente de la corte puso a trabajar a su departamento de prensa a destajo, para hacerle llegar los fallos a todos los medios como si se trata de la primicia del año. Con ello, este juez trató de quedar bien con el hombre que le aseguró otros seis años en el puesto que ocupa hace casi ¡¡veinte (20)!!, sin que hasta ahora nadie pueda enumerar, al menos tres, razones lógicas para tanta permanencia.

Lo que nadie sabe en realidad es que mientras con una mano mostraría el pan, Posadas con la otra parece esconderlo, pues en su poder todavía están las cinco causas contra Juan Carlos Romero, sin que hasta el momento haya dispuesto los trámites de rigor para que esos expedientes regresen a los juzgados correspondientes para su proceso. Una ayudita a su amigo Juan Carlos Romero le llamarían en el barrio.

Este doble juego, en el que por un lado "Guillote" Posadas se jacta de fallar en contra de Juan Carlos Romero y por el otro cajonea las causas en el único entrepiso que tiene la ciudad judicial. Al parecer, (hasta el momento) le dio resultados eso de estar bien con Dios y con el Diablo, aunque a esta altura nadie está seguro a quien le teme más.

Desde la reforma del Código Procesal Penal, hecho que Guillermo Posadas y Juan Carlos Romero nunca imaginaron, surgieron luego leyes complementarias que más allá de facultar al Ministerio Público con poderes que antes sólo tenían los jueces, lo que hizo realmente fue cambiar la disposición de distintos juzgados, en especial los del fuero penal.

En este fuero, la reglamentación de la reforma del código procesal penal dispuso que las causas penales viejas, o sea anteriores al 6 de junio de 2012, debería quedar acumuladas en cuatro Juzgados llamados de "Transición", en donde el proceso penal sigue su curso hasta llegar al sobreseimiento o procesamiento.

Para determinar la tarea de estos juzgados de "transición", la corte, primero habría intentado nombrar a dedo a los cuatro jueces que debían hacerse cargo de esas causas penales según confió una fuente judicial a .

Tras un breve debate interno acordaron quienes serían los cuatros magistrados que se harían cargo de los Juzgados de Transición. Cumplido este paso, lo que la Corte debía disponer es la distribución de las causas penales anteriores al 6 de junio de 2012.

Curiosamente, o mejor dicho de " sospechosa intencionalidad”, Guillermo Posadas dio riendas sueltas para el reparto de esos expedientes a excepción de unos cuantos que todavía mantiene guardados bajo siete llaves. Entre ellos, o casualidad, se encuentran cinco de las ocho causas penales seguidas contra Juan Carlos Romero.

Entre esas cinco causas se encuentra la de La Ciénaga, la cual no es una más de todas las abiertas contra el ex gobernador, ya que en esta no sólo el ex gobernador Romero se encuentra seriamente comprometido sino que fue en este expediente en el que Andrea Astudillo Rizzi, la ex defensora del senador nacional, tropezó al dejar vencer los plazos para una apelación a la Corte Suprema de justicia de la Nación. Sin contar los millones de dólares en que se vio beneficiado el ahora Senador Juan Carlos Romero en perjuicio del estado salteño.

Por ende, esta causa debería haber bajado al Juzgado de Transición correspondiente hace más de un año para que Romero sea citado a prestar declaración indagatoria, sin embargo, nuestro insulso Presidente de la Corte Guillermo Posadas todavía la mantiene en su órbita mientras distrae al común de la gente con fuegos de artificios que son meramente fallos de cuestiones formales.

¿Por qué?

Obviamente no hay mucho que analizar para deducir, que con esta maniobra, El Dr. Posadas sólo estaría siendo funcional a su amigo Juan Carlos Romero, quien, por ahora, es el más necesitado. Y el año pasado lo era aún más, pues la reconquista de su banca en el Senado de la Nación hubiese sido más complicada con una indagatoria judicial pública y probablemente hoy estaríamos hablando de un Alfredo Olmedo Senador, que recordemos perdió por un punto con múltiples denuncias de fraude y de amenazas hacia su familia.

Ahora, sin embargo y a más de tres meses de que Juan Carlos Romero cumplió su objetivo de otros seis años como senador nacional, Guillermo Posadas sigue siendo funcional al hombre que lo puso en el cargo que hoy todavía ocupa. ¿Y La Ciénaga? ...se hunde, como en una ciénaga, pero claro ahora Romero va por la gobernación por lo cual la foto transitando tribunales le restaría muchos votos, algo que pareciera Posadas no desconoce.

Mientras a diario se sigue publicando por la oficina de prensa del poder judicial, que ladrones de bicicleta, rateros de estéreos y punguistas son condenados a cárcel de cumplimiento efectivo. ¿Por su condición social? ¿Por cumplimiento de objetivos de estadísticas? O ¿Por no tener dinero y poder pagar el jurista defensor que lo sabe todo?

Las palabras tan repetidas en estos años por nuestros gobernantes como justicia para los vulnerables, inclusión a los más débiles y no a los poderosos, pareciera que no llegaron al diccionario que maneja el Sr. Presidente de la Corte de Salta, el excelentísimo Dr. Guillermo Posadas.

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