Guillermo Mana: “El gasto en personal creció 10 puntos pero aún es bajo”

El secretario de Economía aseguró que la partida de sueldos representa el 40% de los egresos y que se está muy por debajo del promedio nacional. Dijo que la inflación será el gran problema para el 2011
Guillermo Mana asegura que 2010 fue el año en que las cuentas municipales tuvieron un respiro, después de dos años difíciles de déficit y recesión económica. Y pronostica que 2011 obligará a cuidar aún más los gastos porque una inflación constante superior al 20 por ciento hace que cualquier administración deba encender sus luces de alarma.

Al hacer un balance del año que pasó, el secretario de Economía dice que los parámetros de Río Cuarto siguen siendo mejores que la media nacional. Reconoce que el gasto en personal subió 10 puntos, que pasó de representar el 30 por ciento del presupuesto al 40 por ciento actual, pero sostiene que aún es bajo con respecto a la mayoría de las administraciones municipales. Y también dice que es baja la deuda que el Municipio deberá afrontar en los próximos años.

- ¿Cómo cerró el 2010 en términos económicos y financieros?

- Ha sido un año muy positivo, con algunas realizaciones muy importantes, en el que consolidamos la estructura financiera de la Municipalidad después de algunos desajustes y algunas situaciones turbulentas que tuvimos en 2009. En lo que tiene que ver con lo cotidiano, los datos son altamente positivos: terminamos con una deuda flotante de 6 millones de pesos, cuando el año pasado terminamos con más de 20 millones. Es una cifra casi insignificante la deuda flotante: la deuda de corto plazo hoy representa sólo el 2% del presupuesto. Otro dato satisfactorio es que hemos logrado una evolución de los ingresos superior a los egresos. Mientras en términos nominales los ingresos aumentaron un 30 por ciento este año, los egresos sólo lo hicieron un 25 por ciento. En cuanto a lo estructural, en el mediano y largo plazo logramos una segunda colocación del fideicomiso por 12 millones de pesos y a una tasa de interés sensiblemente inferior, lo cual da la pauta de la confianza cada vez mayor que genera la Municipalidad de Río Cuarto en el mercado de capitales. Otra de las decisiones importantes es la creación del Banco de Desarrollo Regional. También hemos modificado de raíz la estructura de ingresos con la creación de la Policía Tributaria, que generó ingresos por más de 20 millones de pesos, una cifra que superó nuestras expectativas.

- Para este año no se previeron aumentos de impuestos. ¿La posibilidad de crecimiento que tiene la Policía Tributaria va a alcanzar a cubrir los aumentos de precios y de gastos que va a tener el Municipio?

- Ese es nuestro desafío: darle a la ciudad la máxima equidad que nos sea posible. Está claro que nos estamos imponiendo condiciones a nosotros mismos porque siempre es más fácil aumentar los impuestos y que el vecino vea cómo hace para pagarlos. Pero, por segundo año consecutivo, no estamos eligiendo ese camino. Nuestra responsabilidad es cobrarles a quienes pueden pagar pero no lo hacen. Nuestro desafío es equilibrar las cuentas municipales en 2011, donde esperamos una tasa de inflación de más de 20 por ciento, sin cobrarles más a los vecinos que siempre cumplen.

- ¿No hubiera sido más prudente aunque sea un reajuste razonable del 10 ó el 15 por ciento en vez de tener después que aplicar subas como la del impuestazo de 2009?

- Creo que nosotros debiéramos plantear un debate más profundo sobre cómo puede sostener Río Cuarto los servicios públicos. Es un problema estructural que no se resuelve con un 10 ó un 15 por ciento; se resuelven con una mirada diferente.

- Usted decía que los gastos han crecido menos que los ingresos. Sin embargo, una de las principales críticas de la oposición al gobierno es que se sigue gastando mucho y mal, como por ejemplo en las partidas de personal. Además, señalan que la Municipalidad se vio beneficiada por un muy buen año económico a nivel nacional, por una mayor llegada de fondos coparticipables. Dicen que sin esos factores, las cuentas no habrían mejorado.

- Ahí hay varias cosas. La Municipalidad está entre las administraciones en las que el gasto en personal es más bajo porcentualmente. Que aumentó con respecto a los últimos años unos 10 puntos más o menos, es así. Pero también es cierto que hemos dado una recomposición salarial que también se ha considerado justa y pertinente. De ninguna manera el gasto en personal alcanza niveles semejantes a otras jurisdicciones públicas, por lo cual de ninguna manera es un gasto irresponsable. Por otro lado, al decir que la Municipalidad se benefició con un aumento de lo que recibe por coparticipación, hay que analizar qué entendemos por beneficiarse. No perdamos de vista que la coparticipación es de Río Cuarto; simplemente, hay un esquema recaudatorio que hace que haya alguien que nos lo tenga que dar. Pero es nuestro, nos corresponde. Y, es verdad, la coparticipación aumentó porque mejoró la actividad económica; de todos modos, en la relación recursos propios versus los recursos que nos vienen de otra jurisdicción, la Municipalidad de Río Cuarto tiene una ecuación muy buena: el 65 por ciento es recaudación propia y el 35 por ciento nos viene de otro lado. Hay pocas jurisdicciones públicas en Argentina que tengan esa relación. En general, personal representa más del 65 por ciento y los recursos que vienen de otra jurisdicción suele ser más del 60 por ciento. Río Cuarto es exactamente al revés.

- Cuando se hizo la última emisión de bonos del fideicomiso, se planteó que los plazos que se establecían eran para no dejarle a la próxima gestión una deuda abultada. ¿No es contradictorio plantear ahora que van a salir a endeudarse en 25 millones?

- No, bueno, pero hay que ver bajo qué formas. Las dos emisiones que se hicieron en el fideicomiso van a vencer entre fines de 2012 y principios de 2013. Podemos pensar en esquemas de financiamiento dentro de los mismos plazos; no necesariamente estamos pensando en algo que trascienda esas fechas, de ninguna manera. Si llegara a ser el caso va a tener el debate que deba tener. Pero esta búsqueda de financiamiento no es para financiar gastos corrientes sino para adelantar en el tiempo obra pública.

- ¿Cuál es el peso que tiene hoy la deuda de largo plazo en el presupuesto municipal?

- Es absolutamente positiva. Estamos por firmar el convenio por una vieja deuda de la Municipalidad, de fines de los ‘90, de 70 millones de pesos, que nunca se cobró. Hubo toda una indeterminación que hoy está definida a partir de una ley provincial. La Municipalidad, obviamente, va a adherir a esa ley porque vamos a pagar los 70 millones de pesos en 20 años, a una tasa de 4 por ciento y empezamos a pagar en 2012. Si incluimos esos 70 millones y le agregamos los compromisos que ya tenemos, vía fideicomiso, estamos en 100 millones de pesos y tenemos un presupuesto de casi 400 millones; o sea que el peso de la deuda es de un 25 por ciento. Es un porcentaje muy bajo. La Provincia, que también está en una situación de manejo de la deuda, está en un 50 o 60 por ciento de presupuesto.

- La sensación que quedó en 2010 fue que Gamsur necesitó permanentemente fondos, que sufre un serio desorden financiero y que la Municipalidad debía cubrir bache tras bache. ¿El 2011 va a ser un año de ordenamiento de Gamsur? ¿Cuánto se le va a inyectar de los 28 millones que quedaron establecidos como posibilidad?

- Desde el momento que la recibimos Gamsur tenía un desorden financiero, que se fue de alguna manera administrando pero siempre en el marco de que el canon era de 1.200.000 pesos. Y ese canon existió hasta agosto de este año. Ya cuando la empresa tenía 1.800.000 pesos en sueldos, lo que la Municipalidad le podía dar era 1.200.000. No teníamos ni la forma administrativa de darle el dinero para los sueldos; entonces, siempre se estaba pidiendo un reajuste, tratando de encontrar esquemas que pudieran hacer transparente que el canon había quedado absolutamente desactualizado. Claro que el objetivo es avanzar en un proceso de ordenamiento financiero.

- ¿Qué perspectiva tiene para 2011? ¿La inflación a nivel nacional puede ser un problema para las cuentas municipales?

- Imagino que la administración de las finanzas municipales va a ser como la que debe hacer cada persona, cada negocio y cada empresa. Cuando la tasa de inflación supera el 10 por ciento, se prende la luz amarilla. Y cuando supera el 20 por ciento, la luz se pone prácticamente roja. Por lo cual hay que estar absolutamente atentos a cómo van evolucionando los precios. Eso nos puede condicionar fuertemente el desarrollo económico de 2011.

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