Guillermo Galván va por la presidencia de la UCR que hoy ostenta Julio Martínez

Los dos actuales máximos referentes del radicalismo riojano continúan con su lucha interna y esto quedó demostrado en la noche de este jueves cuando congresales del sector liderado por el ex candidato a intendente exigieron en el seno del partido centenario que se llame urgente a un plenario para allí refregarle al derrotado candidato a gobernador su “mala estrategia electoral”. Esta sería una estrategia previa de Galván para intentar arrebatarle en las elecciones partidarias de 2012 la presidencia de la UCR a Martínez, su actual titular
La descarnada interna partidaria de la UCR sigue y sus protagonistas son los dos duramente derrotados candidatos a gobernador e intendente por Capital, Julio Martínez y Guillermo Galván, respectivamente.

Desde el sector de este último acusan al primero, quien hoy maneja los hilos del partido centenario por ser su presidente, de ser el ideólogo de una ‘pésima’ estrategia electoral, tanto a nivel provincial como departamental, que terminó con la “mala elección que realizó el radicalismo” el pasado 29 de mayo.

Por ello, un nutrido grupo de congresales del ‘galvanismo’ le solicitó al Congreso Partidario la urgente convocatoria del cuerpo “para analizar las estrategias electorales adoptadas en febrero, que no solo impidieron la creación de alianzas a nivel local a cada comité departamental, sino que fomentaron una alianza en la fórmula a Gobernador que terminó en la debacle del último domingo en la mayoría de los distritos”.

Al respecto, los congresales encabezados por el Gabriel García Cruz, Julio Cesar Ruiz (secretario del cuerpo), Jorge Andrés Díaz y Sara Vera, entre otros, pidieron la convocatoria urgente para este fin de semana del Congreso Partidario a fin de “replantear el marco vergonzoso de alianzas adoptadas en el último congreso debido al pobre resultado electoral en los departamentos del interior que demostró la mala estrategia adoptada en su momento, frente a la opción de permitir a cada distrito organizar su propia estrategia local.”

Los congresales solicitan la convocatoria al plenario provincial en el marco de lo establecido por la carta orgánica en el sentido que este pedido debe ser avalado por el 10 por ciento de los miembros del cuerpo.

Cabe recordar que en el último congreso partidario en febrero, el presidente de la UCR, Julio Martínez, rechazó la postura sostenida por casi la mitad del plenario de permitir a cada Comité Departamental establecer sus propias alianzas locales.

En este sentido, el Comité de Ángel Vicente Peñaloza, que se rebeló a esta imposición, pudo articular una alianza que le permite ahora gobernar el distrito. “No estábamos equivocados cuando propiciamos las alianzas locales –dijeron-, sin embargo primó el interés de la fórmula provincial por encima de la necesidad de cada departamento. Vamos a discutirlo en el Congreso Provincial porque teníamos razón en su momento”.

Toda esta movida de los congresales de Galván es el paso previo, según advirtieron a Riojavirtual altas fuentes del radicalismo, para que el capitalino intente en las elecciones partidarias del año próximo arrebatarle la presidencia del partido a Julio Martínez, hoy debilitado tras su dura derrota electoral.

“Sabemos que perdimos por un fuerte porcentaje ante Quintela el pasado domingo, pero seguramente hubiera sido mucho más peleado el comicio en Capital si quienes hoy conducen el partido nos hubieran permitido hacer alianzas con distintos sectores políticos, incluidos justicialistas antibederistas”, advierten desde el ‘galvanismo’.

Pero hoy la realidad indica que tanto Martínez como Galván no estuvieron a la altura de las circunstancias, pese a que este último al menos puede mostrar que consiguió meter tres ediles en el Concejo Deliberante, mientras que el primer no logró obtener ni una sola banca en la Legislatura provincial.

En fin, quizás cuando se terminen las internas en el partido centenario y todos empujen para el mismo lado (estamos hablando de sus referentes), la UCR pueda realizar una buena elección ante el cada vez más poderoso justicialismo y no volver a dejar mal parado a sus militantes, quienes seguramente hicieron un gran esfuerzo para respaldar a sus candidatos, pese a las mezquindades personales de Martínez y Galván.

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