Aseguró que desde el viernes espera que el Gobierno le responda, por lo que sigue en su cargo sin saber hasta cuándo. Dijo que no es un hombre político y que siempre antepuso las necesidades del hospital a los intereses del Ejecutivo.
Además, negó que el problema haya sido por los presos internados allí.
Elías relató a Diario UNO que el 29 de septiembre de 2010 presentó su renuncia debido a que el Gobierno le negaba recursos para poder afrontar las necesidades e insumos que faltaban para la atención.
Ante esta situación, el ministro de Salud, Carlos Behler, lo convenció para que se quedara hasta que terminara el año y le entregaron una partida extra de dinero.
Pero cuando en diciembre Elías envió el presupuesto para el 2011, que fue de 130 millones de pesos, el Ejecutivo hizo un recorte del 25 por ciento, por lo que quedó en 105 millones de pesos.
En 2010 el presupuesto fue de $95 millones, y los $10 millones que se sumaron para este año están destinados a aumentos de sueldos y prestaciones, es decir que tendrá que conseguir insumos y recursos con el mismo dinero que el año pasado.
Esta situación además de no saber desde cuándo iba a disponer de esa suma hizo que definitivamente Elías decidiera denunciar de forma indeclinable luego de 13 meses de gestión, pero el Ministerio de Salud aún no aceptó su renuncia por lo que sigue al frente del hospital sin saber hasta cuándo.
“No soy político por eso pongo por delante siempre los intereses del hospital. Nunca estuve dispuesto a ceder en ese tema por otras necesidades del Gobierno”, indicó Elías a este medio.
Como autocrítica dijo que tiene una personalidad que no es compatible con las necesidades de la política y que cuando asumió al cargo pensó que no iba a ser un impedimento.
Con todo esto dejó en claro que su renuncia no se debe a que se haya negado a recibir pacientes de las penitenciarías provinciales, sino que su mayor problema fue las trabas que tuvo para conseguir elementos para atenderlos a ellos y al resto de los enfermos.
Comentá la nota