Guerra de amenazas de las Coreas

Guerra de amenazas de las Coreas
Pyongyang dijo que está lista para una "guerra santa nuclear"; el Sur advirtió sobre una "ofensiva sin piedad"
SEUL.- La tensión volvió a aumentar ayer en la inestable península coreana cuando la hermética y pobre Corea del Norte amenazó con desatar una "guerra santa" nuclear contra Corea del Sur, cuyo gobierno respondió con la advertencia de una "ofensiva sin piedad" en caso de que su país sea atacado.

Las partes endurecieron la retórica desde el lunes, cuando Corea del Sur comenzó los mayores ejercicios militares de mar y tierra del año, que finalizaron ayer.

Esas maniobras fueron una respuesta al ataque norcoreano con artillería pesada a una isla en disputa, donde murieron dos soldados y dos civiles, a comienzos de diciembre. Desde entonces, Pyongyang denuncia a su vecino más rico como un país belicista.

"Para contrarrestar el camino intencional del enemigo de llevar la situación al borde de la guerra, nuestras fuerzas revolucionarias están haciendo preparaciones para comenzar una guerra santa en el momento que sea necesario, basada en un medio de disuasión nuclear", dijo el ministro de Fuerzas Armadas norcoreano, Kim Yong-chun, citado por la agencia de noticias norcoreana KCNA.

Usualmente y de manera sistemática Corea del Norte amenaza con destruir al Sur y a su gran aliado, Estados Unidos, al blandir advertencias nucleares. Sin embargo, los expertos internacionales sostienen que el régimen comunista liderado por Kim Jong-il no posee los medios para lanzar un artefacto nuclear.

La amenaza de Pyongyang parecería también estar destinada a reavivar los ánimos patrióticos en la víspera del 19° aniversario del nombramiento de Kim como el comandante militar supremo del país.

Respuesta de Seúl

En tanto, el presidente surcoreano, Lee Myung-bak, cuyo gobierno fue acusado de débil por no responder al ataque norcoreano a la isla de Yeonpyeong, prometió una "ofensiva sin piedad" si su territorio vuelve a ser atacado.

Lee señaló en una visita a una base militar de unidades de avanzada que vigilan el territorio norcoreano que Seúl no abandonará su preparación para responder a cualquier agresión del Norte.

"Nosotros creíamos que la paciencia garantizaría la paz en esta tierra, pero ése no fue el caso", dijo ante los soldados Lee, que fue cuestionado, hace unas semanas, por lo que se percibió como debilidad ante los ataques norcoreanos.

Esta semana, Corea del Sur realizó un enorme ejercicio terrestre en la región de Pocheon, entre Seúl y la zona desmilitarizada, el sector fronterizo más armado del globo, que separa a ambas Coreas. También continuó con un ejercicio de la armada con municiones reales unos 100 kilómetros al sur de una frontera marítima con Corea del Norte.

El ejercicio, que involucró a una mayor escala de personal y poder de fuego que lo habitual para un despliegue de las fuerzas armadas en un campo de entrenamiento, es una señal de que Lee quiere mostrar al público que Seúl se puede enfrentar al Norte.

En este contexto de creciente tensión, el gobierno norteamericano condenó ayer los "trucos beligerantes" y la "retórica acalorada" empleada por Corea del Norte y pidió al régimen de Pyongyang "acciones constructivas" para pacificar la península.

"Lamentablemente, Corea del Norte ha vuelto a sus viejos trucos beligerantes. Necesitamos acciones constructivas, no acalorada retórica", dijo el vocero del Departamento de Estado, Philip Crowley.

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