Ex guardias se desligan del sector “de la muerte”

Declararon imputados en “Villa Urquiza”

 

Que trabajaron entre 26 y 27 años en la cárcel de Villa Urquiza y que estuvieron en los 70’. Que no sabían que allí funcionó un centro clandestino. Que escucharon hablar de la “patota de Hidalgo”, pero que no saben de qué se trata. Que no sabían qué pasaba en el pabellón de presos políticos. Que no recuerdan muertes. En eso coincidieron tres de los nueve ex guardiacárceles imputados en la megacausa por delitos de lesa humanidad “Villa Urquiza”. Los ex penitenciarios y el militar retirado Jorge Lazarte fueron los acusados que hablaron ante los jueces del Tribunal Oral Federal (TOF) Carlos Jiménez Montilla, Gabriel Casas y Juan Carlos Reynaga en la última audiencia. 

En el proceso oral se juzgan las responsabilidades de 11 sospechosos por ilícitos que van desde privaciones de la libertad y tormentos hasta violaciones y asesinatos en perjuicio de media centena de detenidos en el denominado “pabellón de la Muerte” o sector N°6.

El primero en pasar frente al estrado fue Héctor Valenzuela (67 años). Aseguró que cumplió funciones durante 27 años en la cárcel. Repitió que jamás supo lo que ocurría dentro porque él sólo permanecía en los muros, como guardia externo. Aseguró que “nunca tuvo contacto” ni que sabía a qué se dedicaba el grupo que comandaba, de acuerdo con la Fiscalía, el director de la cárcel Marcos Hidalgo (fallecido). Sí reconoció haber visto a mujeres, pero detalló que estaban bajo el cuidado de empleadas. Ante las preguntas del fiscal Pablo Camuña, dijo desconocer la existencia del pabellón “E”. Según la acusación fiscal y de las querellas, habría integrado la “patota” y está sindicado como autor material de los delitos de privación de la libertad, tormentos y homicidio.

Daniel Álvarez (67 años) describió que trabajó con los internos en los talleres. “En el pabellón E estaban (los presos políticos), pero no vimos a ninguno. A eso lo custodiaba Gendarmería”, afirmó. Jiménez Montilla le preguntó qué era la “patota de Hidalgo”: “andaba Hidalgo y Carrizo con el Ejército y Gendarmería”. El juez insistió sobre qué hacía ese grupo. “Desconozco”, manifestó y añadió: “eran los dueños. Nosotros no podíamos ni mirar”. Tampoco pudo precisar qué era una requisa porque, en 26 años de tareas, sólo recordó haber participado de dos. 

“No entré nunca ahí”, descartó sobre el área en el que estaban las reclusas. Sucede que, además de los otros cargos, está imputado por violación sexual agravada. 

Pedro García (81 años) desmintió haber participado de algún ilícito. Recordó que los detenidos políticos estaban en la sección “E” y que esta estaba a cargo de Gendarmería. Según la Fiscalía, estuvo bajo las órdenes de Hidalgo en su grupo de agresores.

En el requerimiento de elevación a juicio constan testimonios del trato inhumano y violento que recibían las víctimas y de cómo se recrudecieron en 1976.

Por otro lado, Lazarte (70 años) cuestionó las acusaciones y rechazó haber sido supervisor militar del D2 de la Policía en 1975. “Ese cargo no existió hasta 1976, cuando yo estaba en Buenos Aires. Fui designado como asesor del Jefe de Policía y me ocupé de asuntos de logística y personal”, dijo. Al ser consultado respecto de si había detenidos en la Jefatura, donde trabajaba, sostuvo que no sabía. Enfatizó que hasta su detención no conocía Villa Urquiza: “me resisto a ser condenado en forma arbitraria. No quiero ser usado como una herramienta de propaganda política ni ideológica. Ni ser un motivo de revancha pública”. Los acusadores lo responsabilizan como autor mediato de lo ocurrido a las víctimas. 

El debate se reanudará el martes y está previsto que comiencen a declarar los testigos. 

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