Más guardias y cambios en la cárcel

Más guardias y cambios en la cárcel
El comisario inspector José Luis Maidana, coordinador operativo de la Dirección de Unidades de Detención, reconoció que la insólita evasión de Luis Aboy fue un "golpe bajo" para la Policía.

¿Cambió algo en la Unidad 11 con la fuga de Luis Aboy? “Sustancialmente”, afirmó el comisario inspector José Luis Maidana, coordinador operativo de la Dirección de Unidades de Detención en la provincia.

A dos semanas de la insólita fuga del hombre condenado a prisión perpetua por los crímenes de las hermanas Olga y Teresa Buamscha, Maidana reconoció que el episodio “caló hondo en el ánimo del personal penitenciario”.

“Fue un golpe bajo”, sostuvo. Tan bajo que aseguró que dio lugar a una “revisión total” del sistema en la unidad “para que no vuelva a pasar”.

“Se está poniendo lo mejor y transmitimos el mejor de los ánimos”, dijo el comisario, mientras la Justicia investiga el presunto delito de favorecer la evasión de Aboy; y a la par, Asuntos Internos evalúa responsabilidades dentro de la U11.

“Somos respetuosos de la investigación que se sigue”, indicó Maidana.

Al frente de la dirección, hasta que la jefatura de Policía decida designar a la persona que reemplazará en su cargo y de forma definitiva al retirado comisario Manuel Poblete, Maidana puntualizó que “redoblaron esfuerzos” con algunas medidas.

Una de ellas evoca la evasión de Aboy dentro de un mueble fabricado en el taller de carpintería. “Los días de visita se suspende la salida de todo elemento elaborado por los internos para no distraer la atención de los celadores, pero se continúa trabajando en los talleres. Éstos no se vieron interrumpidos”, detalló Maidana.

Aboy se escapó el 18 de septiembre. Fue un miércoles, tras la visita que recibió de parte de una mujer, a quien la Policía le siguió el rastro hasta Junín de los Andes, bajo la presunción de que podría saber algo de Aboy. Su auto Ford Ka fue secuestrado.

Más personal

Maidana comentó que para reforzar el sistema de seguridad de la U11 se sumó personal al equipo de trabajo, que proviene de otras cárceles de la capital neuquina.

Hubo, además, una reasignación de funciones en algunos sectores de la cárcel. Por caso, mencionó la guardia interna. La finalidad: tener un mayor control de la población carcelaria.

Explicó que al revisar los mecanismos de control, parte del recurso humano fue reasignado en sus tareas para reforzar la cobertura de los 10 pabellones que dependen de esa guardia, y todo lo que hace al movimiento interno de cada pabellón, sumado al trabajo que desempeña la requisa, supervisando el ingreso de las personas que llegan a la unidad.

La tarea de reasignar funciones en algunas áreas y puestos específicos fue resultado de varias mesas de trabajo, en las cuales se analizó el recurso humano. De ellas también participó el subjefe de la Policía Adolfo Liria.

Como la guardia interna, la sala de videofilmación, donde también funciona la central de llamadas, fue otro de los puntos de refuerzo; y en esa dirección aseguró que se sigue con gestiones para adquirir cámaras de seguridad que repongan los equipos en evidente estado de deterioro. “Están averiados y demandan mucho mantenimiento”, reconoció el comisario inspector.

La reparación y/o reposición de las cámaras de seguridad responde al habeas corpus presentado por defensores, que las cámaras criminales de esta ciudad hicieron lugar a mediados de junio de 2012. Entonces, el fallo disponía un plazo máximo de 180 días.

El comisario añadió que para reforzar el sistema de Seguridad de la U11 incorporaron policías penitenciarios que provienen de otras cárceles de la capital neuquina; y en orden a extremar los controles, confirmó que se revisa exhaustivamente al personal que trabaja en la cárcel cuando entra y sale.

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