La intensificación de los operativos realizados por los agentes municipales, en especial en el tránsito, trajo aparejada una serie de incidentes en las calles de la ciudad durante los últimos tiempos.
Cuando falta poco menos de dos meses para que la Guardia Urbana Municipal (GUM) cumpla su primer aniversario, en las últimas semanas se produjeron algunos incidentes entre ciudadanos y agentes de la fuerza que tuvieron repercusión en los medios, a punto tal que en varios casos se transformaron en las noticias más comentadas en la web de La Nueva. y en las redes sociales.
En el marco de un mayor despliegue de los operativos de control, en especial de tránsito (pero también de comercios, hoteles, etc), lectores de este diario criticaron a los inspectores municipales argumentando que son soberbios, maleducados o injustos en los motivos por los que secuestran algunos vehículos.
Incluso se los calificó de “patoteros”, mientras que otros defendieron el accionar de los agentes al asegurar que los secuestros se producen por faltas concretas de la gente, en especial, los conductores de autos y motos particulares.
Lo cierto es que en los últimos 6 meses se produjeron siete hechos de violencia de diferente índole. El primero en octubre pasado, cuando aparecieron pintadas en una pared de Patricios al 800 con amenazas de muerte al titular de la GUM, Federico Montero, mientras que el último episodio lo protagonizaron este mes, en plena calle, un boxeador amateur y un inspector.
“Los de la Guardia Urbana se piensan que tienen autoridad para hacer lo que quieran y te basurean. Son policías frustrados que se creen importantes, eso es lo más triste. Quiero ver si sancionan a todos los municipales que después fueron y le pegaron entre todos a este chico, ya que seguro Panduro (ver aparte) no se la va a llevar de arriba”, escribió un lector de La Nueva. días atrás.
“La Guardia Urbana sólo nos ha demostrado que están para recaudar, no escuché que hayan evitado ningún robo o hayan atrapado a algún delincuente (en alusión a la anunciada colaboración que deben prestar a la Policía). Además, las veces que me pararon se manejaron con mucha soberbia”, puso otro.
“Yo tengo siempre todo en regla y jamás me trataron mal. Ando en moto y me han parado más de 20 veces. El problema empieza cuando a alguien le falta algún papel. No defiendo a los inspectores, pero la gente también los trata mal a ellos cuando se enojan porque les quieren secuestrar el vehículo”, comentó otro lector.
La resistencia hacia la GUM no sólo se observa en internet o cada vez que se produce un hecho que forma parte de las noticias. Días atrás, en plena puesta en marcha de los radares que medirán las velocidades máximas en diferentes avenidas de la ciudad, ocurrió un hecho llamativo.
Cuatro jóvenes en moto, sin cascos y con actitud desafiante hacia los inspectores, comenzaron a insultarlos a unos 100 metros de distancia, mientras hacían sonar los escapes libres de los vehículos. Luego escaparon a toda velocidad, incluso uno de ellos haciendo willy.
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