Una guardavidas marplatense de 57 años falleció de un infarto luego de realizar un rescate este martes en horas del mediodía. El hecho se registró aproximadamente a las 12y 30 horas en la Playa Popular 3 y provocó hondo pesar, no solo entre sus compañeros de trabajo, sino entre todos aquellos que lo conocían como una persona humilde, y siempre predispuesta a brindarse por los semejantes.
Más allá del infortunio que sacude a un laborioso gremio, se plantean ciertas dudas acerca de cómo una persona de 57 años cumplía una función que estaría determinada solo hasta los 50; y si bien todos los años los guardavidas deben rendir exámenes de suficiencia física, que evidentemente superó, no se alcanza a comprender en toda su magnitud el límite entre lo que se puede y lo que se debe.
Ahora seguramente comenzará otra “pelea” con la ART interviniente y la propia Municipalidad, que atento a los hechos, habría permitido que se incumplieran normas laborales que regulan esa peligrosa actividad.
Los restos del infortunado trabajador son velados en la Empresa Piovano (3 de Febrero 3636) y serán inhumados este martes a la hora 10.15 en un cementerio local.
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