Guardavidas aconsejan no ir a playas públicas del sur

Guardavidas aconsejan no ir a playas públicas del sur

La Unión de Guardavidas Agremiados presentó una acción de amparo contra la Municipalidad de General Pueyrredon ante la falta de elementos de seguridad y rescate que resultan indispensables, básicos y necesarios para la correcta protección de las personas que concurren a las playas públicas del puerto y del sur de la ciudad.

Los puestos de guardavidas de la zona mencionada, a diferencia de lo que ocurre en el resto de la ciudad de Mar del Plata, no cuentan con los elementos de rescate básicos.

Por esta situación, desde la UGA advirtieron y aconsejaron “no concurrir a las Playas Públicas del Puerto y Sur de nuestra ciudad” hasta tanto se resuelva esta medida judicial, de trámite ante el Juzgado de Garantías del Joven Nro. 1 del Departamento Judicial de Mar del Plata.

Asimismo, desde la UGA consignaron que la mayoría de los Balnearios Privados de las llamadas “Playas del Sur” cuentan con un solo guardavidas por turno, “situación notoriamente ilegal e irresponsable, fácilmente comprobable y más que riesgosa para las personas que concurren a las mismas”.

La entidad encabezada por Jerónimo Rodríguez dejó en claro que de todo lo anteriormente señalado resulta única responsable la Municipalidad de General Pueyrredón, “quien en el caso de las Playas Públicas del Puerto y Sur de la ciudad de Mar del Plata no provee a los guardavidas de muchos de los elementos básicos para realizar la tarea de salvar vidas y cuidar a quienes las visitan”.

“Y en el caso de la mayoría de los Balnearios Privados de la Zona Sur, no realiza los controles obligatorios ni aplica sanciones a las concesiones privadas que no se encargan de la limpieza de las playas, restringen y limitan los espacios públicos, echan a la gente del frente de las mismas e incumplen de manera evidente la normativa relativa a la seguridad de las personas que concurren a las mismas, no obstante resultar estos, los balnearios más costosas de nuestra ciudad, agregaron.

Comentá la nota