Guaraníes fueron autoridades de mesa por primera vez Martín, el mbya guaraní que estudia medicina en Cuba, votó por primera vez

Martín, el mbya guaraní que estudia medicina en Cuba, votó por primera vez
Por primera vez en la historia de Misiones, miembros de la comunidad indígena Guaraní fueron designados ayer autoridades de mesa en las Elecciones Primarias que se desarrollaron en la provincia.

Por primera vez en la historia de Misiones, miembros de la comunidad indígena Guaraní fueron designados ayer autoridades de mesa en las Elecciones Primarias que se desarrollaron en la provincia.

Se trata de siete jóvenes de la comunidad Mbya Guaraní que participaron algunos como presidentes de mesa y otros como suplentes en distintas escuelas del interior de la provincia.

Una de ellas es Carina Villalba, perteneciente a la aldea Perutí, que fue presidente de mesa en la escuela 274 del municipio de El Alcázar, a unos 160 kilómetros al norte de Posadas.

Carina, de 22 años, es estudiante de abogacía en la Universidad Católica de Santa Fe y madre de una niña de 2 años.

Por su parte, Martín Paredes, docente bilingüe en una escuela de la Aldea Perutí, también participó como autoridad de una mesa y remarcó: “Es la primera vez que nos invitan a participar de un elección”, por lo que para nosotros “es como una medida de inclusión social”.

Martín Paredez, el joven mbya guaraní que estudia medicina en Cuba, votó por primera vez en su vida en estas elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias que se desarrollan este domingo 14 en Argentina.

Poco minutos antes de las 11, Martín emitió su voto en la mesa 191 de la escuela 730, en la Chacra 149 de Villa Cabello, en Posadas, barrio en el que vivió gran parte de su vida.

Este misionero está de vacaciones en Posadas, ya que desde hace cinco años vive en Santa Clara, Cuba, donde estudia medicina gracias a una beca del Gobierno cubano y el apoyo de su familia y la dirección de Asuntos Guaraníes de la provincia de Misiones.

“¿En serio puedo votar?”, preguntó Martín cuando le informaron que figuraba en los padrones, apenas dos días antes de los sufragios. “Nunca voté… que bueno que voy a poder votar”, exclamó entre risas, nervios y ansiedad.

Cuando llegó a la mesa, una de las fiscales lo reconoció por las notas que le hicieron en los medios posadeños: “¿sos el chico que se está por recibir de médico en Cuba, cómo va eso?”, le preguntó y Martín, tímido, respondió que le va “bien, me falta sólo un año, ya estoy terminando”. “Que orgullo y que suerte que votes en nuestra mesa”, le dijo la mujer, sonriente.

“Y Martín, ¿qué se siente al votar?”, preguntó el periodista: “me sentí bien, con un poco de nerviosismo pero estuvo bueno; fue medio raro… me gustó…, no se; estoy contento por haber votado, está bueno si”, dijo el joven, entre risas.

Afuera de la escuela los amigos de Martin aguardaban su regreso. Al salir, las cámaras de dos canales de la televisión local ingresaban a la escuela detrás de una funcionaria y al verlos, Martín los esquivó, tímido de las notas, y se escabulló festejando la hazaña con sus amigos.

Martín tiene 26 años. Nació el El Alcázar, Misiones, y a los dos años vino a vivir a Posadas, proveniente de la aldea Perutí, cuando sus padres, Dominga Ramos e Isabelino Paredez marcharon a la capital provincial para que el jefe de la familia haga la escuela primaria y la secundaria. “Después estudió enfermería”, cuenta Martín de su padre.

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