Dos grupos piqueteros se turnaron ayer para cortar la ruta 3 en Caleta

Dos grupos piqueteros se turnaron ayer para cortar la ruta 3 en Caleta
Hasta avanzada la tarde de ayer, centenares de camiones y decenas de colectivos de media y larga distancia estaban impedidos de trasponer el acceso norte de esta ciudad ya que se mantenía firme un piquete de operarios de la Fundación Olivia que decidieron cortar la ruta 3 a partir del mediodía.
Caleta Olivia (agencia)

En rigor, el bloqueo a la principal vía troncal de la Patagonia había comenzado a las 11 por parte de otro grupo de obreros, incluyendo mujeres, pertenecientes a Empasa, que desde hace meses vienen reclamando por su continuidad laboral y aún no se concretó una reunión con el gobierno provincial.

El grupo de esta empresa de remediación ambiental no superaba el medio centenar de operarios, ya que muchos de los que hasta hace pocos meses pertenecían a la misma, fueron incorporados a otras empresas de servicio.

Desde hace varios días, los manifestantes de Empasa vienen realizando cortes “simbólicos” en forma regular por el lapso de una hora, por lo cual ayer se retiraron a las 12 del habitual sitio estratégico, frente a la playa de tanques petroleros de Termap.

LLEGA LA FUNDACION

Habían pasado muy pocos camiones en uno y otro sentido cuando la ruta volvió a ser bloqueada, esta vez por más de un centenar de operarios de la Fundación Olivia, quienes además cortaron el camino alternativo que pasa por las adyacencias de cementerio, aunque no había fuertes restricciones para vehículos livianos, siempre que no tuvieran relación con empresas petroleras.

Estos manifestantes tienen el apoyo del gremio que los nuclea, Utedyc, y uno de sus dirigentes, Marcos Narváez, informó a este medio las razones que determinaron la medida de fuerza.

Básicamente, las mismas se centran en el hecho de que la empresa no realiza aportes sindicales desde hace muchos meses; en la negativa a otorgar un incremento salarial del 9% que surgió en paritarias nacionales con ese gremio y las irregularidades administrativas que motivaron que los trabajadores superaran el mínimo no imponible y dejaran de percibir asignaciones familiares.

A todo ello le suman el pedido de renuncia del director ejecutivo, Daniel Notaro, “en razón de que desde que asumió, la Fundación está en decadencia y no se cumple con los derechos del trabajador”, expresó Narváez.

Comentá la nota