Parece una de esas novelas engorrosas sin un final cercano. De esta manera se puede describir el conflicto existente en la Unión Vecinal Valle de Zonda.
Los vecinos alegan que la agrupación necesita un triunvirato normalizador porque están cansados del abuso de poder de Castro. Señalan que sólo a través de la asamblea se podrá recambiar las autoridades.
Desde la vereda de enfrente, la presidenta dijo que puso la denuncia en la seccional. Según ella, se ha postergado la reunión haciéndole lugar a un pedido presentado por el mismo grupo de vecinos que en ese momento se encontraba en la Unión Vecinal, que solicitó la presentación del balance de cuentas 2008-2009 de la agrupación. Expresó que para dar a conocer los números deben esperar hasta el 30 de noviembre porque es en esta fecha cuando termina el ejercicio del poder y por lo tanto se pueden verificar las cuentas del presente año. Después de reclamar durante unas horas, los vecinos fueron desalojados de la puerta de la institución por orden del juez. Los manifestantes se fueron, pero con la promesa de que volverán.
¿Y los revisores?
Hay tres concejales facultados para efectuar las revisiones de cuentas de la Unión Vecinal, agrupación a cargo del cobro del agua en el departamento. Los ediles son: Miguel Atámpiz, quien dijo que los balances nunca fueron presentados; Marcelo Domínguez, concejal que no contestó ninguna de las reiteradas llamadas de DIARIO HUARPE y Lilian Morales, edil que tampoco atendió los llamados a su celular. ¿Quién dirá la verdad? Esa es la incógnita.
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