Godoy Cruz sigue con el arco rival cerradísimo. Acumuló 469’ sin convertir y, si el sábado no rompe la malaria ante el Sabalero, superará su peor sequía goleadora en Primera: 558’ en el Clausura 2012.
Encima, los números. Aquellos jueces inexorables que siempre son los encargados de bajar el martillo, hoy lo condenan al suplicio de un flaco promedio (está en zona de descenso) que no puede engrosar.
Y se sabe, en el fútbol los goles son sinónimo de triunfos. Y son justamente victorias las que necesita el equipo de Palermo para comenzar a escalar en las tablas. La esencia del fútbol pasa por darle un pase a la red. Una materia que a Godoy Cruz lo tiene en números rojos. Sí, aunque parezca mentira, justo a un equipo de Martín Palermo -un ‘9’ que vivió por y para el gol- lo viene persiguiendo una sequía goleadora que ya es alarmante.
Justo mañana se va a cumplir un mes del último gol que festejó Godoy Cruz. Fue en el debut en el torneo Inicial, ante Argentinos. Lo marcó Mauro Óbolo (el goleador de la era Palermo con 8 tantos) a los 16 minutos del complemento. Y de ahí, nunca más un alarido. Pasaron Quilmes (0-1), River (0-0), Rosario Central (0-1), Arsenal por la Copa Argentina (0-1) y Gimnasia y Esgrima La Plata (0-0).
El Tomba no encuentra el método ni el camino. Palermo probó alguna que otra variante, pero el gol sigue sin salir. Ya es un karma.
Lo peor de todo es que si el próximo sábado no logra vencer la valla defendida por Montoya, el bodeguero superará su peor marca en Primera, que son los 558’ que estuvo sin gritar en el Clausura 2012. ¿Quién rompió la racha aquella vez? Rubén Ramírez. Sí, Tito, el goleador de Colón y uno de los artilleros del torneo con 4 goles.

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