Franco Sbuttoni cuenta las horas para el partido debut ante Crucero del Norte, a jugarse el domingo a las 17.00 en el Monumental
Sensaciones raras, nerviosismo, ansiedad, pero también positivismo, profesionalidad y obligación de mantener la calma. Con esa mezcla de emociones vive Franco Sbuttoni los días previos al partido debut del “deca” en el Torneo de Transición, que lo encontrará con Crucero del Norte en la primera jornada, a jugarse el próximo domingo a las 17.00 en el Monumental.
“Quedan pocos días así que afinando un poco todo para llegar diez puntos”, dijo en la presentación de la nota brindada a Radio Prensa.
El “Gringo”, que fue determinante en el segundo semestre de la temporada pasada, motivo suficiente para que Héctor Rivoira pida por su renovación de contrato, no se sube a ningún caballo. “Estamos todos para jugar, para sumar. Siempre hay que tener humildad en el laburo, todos estamos en el mismo barco y hay que empujar hacia adelante para cumplir cualquier objetivo”, señaló.
A su vez, se refirió al momento previo al primer partido como un tramo en donde el jugador no debe manejarse por la ansiedad típica que aparece en estas circunstancias. “Da ansiedad el hecho de que vamos a jugar un torneo corto con muchas posibilidades. El ascenso es lo que queremos todos y pensar en eso genera que uno se ponga ansioso, aunque ahí tiene que destacarse la profesionalidad de cada uno para saber manejarlo”, explicó.
Igualmente, pensar en un diciembre exitoso con festejos de ascenso desencadena en Sbuttoni una escena muy particular. “Me imagino festejando con la calza puesta, nada más. Que los hinchas hayan invadido la cancha para festejar y se hayan llevado todo. No importa nada”, describió el defensor, con una sonrisa de mil dientes en su rostro.
Claro que el camino, que si bien será corto promete ser más duro de la cuenta, deberá transitarse paso por paso, donde la localía será determinante.
El nacido en Villa Constitución, Buenos Aires, ya imaginó todos los momentos, pero desde el domingo quiere hacerlos realidad. Está ansioso, pero ilusionado.
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