El caso del intendente de Lanús y el Panamá Papers dejó al desnudo el actual mapa político del Municipio. Opinaron fuentes de varios sectores y se notó la diferencia de opiniones en el peronismo local. Por otro lado, tanto la UCR como el massismo hicieron declaraciones con mucha cautela. En todos los casos piden al Grindetti una aclaración pública. Hasta Carrió lo criticó.
El intendente de Lanús, Néstor Grindetti, enfrenta como figura pública su primer traspié político en medio de un armado que empezaba a catapultarlo como el principal líder de una estructura en la Tercera Sección Electoral con miras a un 2017 clave en los distritos donde el PRO no gobierna.
Grindetti viene construyendo un poder territorial con peronistas y radicales que lo ponen en el centro de la escena, pero es lógico también que cuánto más expuesto está, más golpean las denuncias que recaen sobre una alianza como Cambiemos que levantó con tanto énfasis la bandera de la transparencia y la anticorrupción.
Obviamente, ya pasó esto con Fernando Niembro, pero aun así, con lo que parecía una explosión en medio de la campaña, Durán Barba más los medios ultramacristas dieron vuelta la torta y Mauricio Macri terminó siendo Presidente de la Nación. Desde luego, hoy nadie se acuerda de Niembro.
Lo mismo pasó con Cristina Fernández. Con todo el poder de los medios ultramacristas acusándola de corrupción con la ruta del dinero K, la ex presidenta ganó por un amplio margen en 2011. Por lo que el primer análisis que surge de este supuesto escándalo es que sobran estrategias para lograr que el tema pase y quede en el olvido.
Desde el radicalismo lanusense, socios en Cambiemos,salieron a proponer el lógico principio de inocencia sobre cualquier persona y una fuente de la UCR dijo que “no hay ningún delito en ser accionista o director de una empresa como esta, en tanto y en cuanto no se demuestren movimientos de dinero no declarados, por lo que es apresurado poner en el banquillo a Grindetti”.
Un ejemplo de la ética con la se enfrenta Grindetti, sería que una esposa encontrara a su marido con un amigo tomando un café en un cabaret (sin ninguna mujer en la mesa), pero cómo le explica a la esposa qué hace en un cabaret en lugar de estar en La Farola, por ejemplo.
Por lo pronto, lo que se puede explicar en primer término es que entre julio de 2010 y junio de 2013, Grindetti tenía un poder legal sobre Mercier International SA, constituida en Panamá en 2010, para gestionar fondos de la compañía depositados en el banco suizo Clariden Leu Limited. Las únicas acciones de Mercier eran al portador, un tipo de acciones que ayudan a ocultar la titularidad de las sociedades.
Durante el período en que Grindetti gestionaba los activos de Mercier, trabajó como ministro de Hacienda de Buenos Aires, nombrado por Mauricio Macri. Grindetti no reveló su vinculación con Mercier ni la cuenta bancaria en Suiza en sus declaraciones patrimoniales anuales desde 2010 a 2013.El ex funcionario porteño no reveló su vinculación con Mercier ni la cuenta bancaria en Suiza en sus declaraciones patrimoniales anuales desde 2010 a 2013.
Política del Sur habló con fuentes del departamento de Prensa deGrindetti y su vocero dijo lo mismo que a todos los medios en el día de ayer: que el actual jefe comunal tenía ese poder para realizar una inversión en el exterior, que finalmente no se concretó, entre otras razones, “por el cepo cambiario” y aseguró que no llegó a poner dinero en la sociedad y, por ende, como no tuvo movimientos de fondos ni activos, no la incluyó en sus declaraciones juradas. Acerca de la cuenta en Suiza, dijo no recordarla. Lo cierto es que quizás ahora se le pedirán pruebas tangentes como lo hace Elisa Carrió al decir que lo del jefe comunal de Lanús “es inexplicable”.
Este medio habló con distintos sectores políticos de Lanús y todos dieron su opinión. Cabe señalar que el peronismo opinó dividido pero en forma personal y no como bloque o como documento oficial. En tanto, desde el PRO minimizaron el efecto político sobre la figura de Grindetti, el Frente Renovador actuó de manera prudencial y las palabras más condenatorias llegaron desde el sector de La Cámpora.
Por empezar, desde el PRO, sostuvieron que esto no afecta para nada el poder territorial que Grindetti viene armando en la Tercera Sección Electoral porque su capacidad política para la conducción está fuera de discusión.
La construcción política seguirá, como seguirá el PRO y Cambiemos, como seguirá las alianzas con los peronistas y radicales que el intendente de Lanús viene haciendo desde hace semanas, por su proyección provincial que empieza a crecer cada día más.
El concejal Gustavo Magnani (hombre de Julián Álvarez) no dudó en sentenciar: “Debería dejar su cargo de intendente hasta que se aclare todo porque esto es gravísimo y afecta la institucionalidad de Lanús”, dijo a Política del Sur.
En este sentido agregó: “Esto no me sorprende porque Grindetti fue parte de un grupo que manejaba la Ciudad de Buenos Aires y lamentablemente nos damos cuenta que nos engañaron en la campaña cuando nos vendieron que eran la reserva moral de la Argentina”.
Por otra parte, el senador provincial y ex intendente de Lanús, Darío Díaz Pérez habló con Infocielo y tuvo palabras de más cautela, lo que marca hoy las diferentes tendencias entre los peronistas de Lanús.
En este sentido, Díaz Pérez consignó con la mayor de las prudencias: “Primero debería desmentirlo o certificar la realidad de esto. No quiero ahondar en este momento inicial para sacar ventajas políticas, hay que darle una primera instancia para que pueda explicar todo y de alguna forma que eso sirva para que los vecinos de Lanús (hagan su evaluación”.
Este escándalo de Panamá Papers de alguna manera marca el mapa político actual del Municipio y cómo se para cada sector de acuerdo a las conveniencias políticas que juegan en medio de sus intereses. Mucha prudencia, poca denuncia, poco aprovechamiento político de una situación como esta, puede llegar a parecer, incluso desde la oposición una oportunidad única para conseguir beneficios políticos que de otro modo no lo lograrían.
Este medio consultó precisamente a fuentes del Frente Renovador, quienes actuaron con mucha mayor prudencia aún que Díaz Pérez al evaluar que “todo queda sujeto a la justicia y que en ese ámbito se deben aclarar las cosas”, y dijeron que no quieren “sacar un rédito político en este momento” del escándalo.
Claramente el massismo tiene hoy un lugar preponderante en la sociedad política que forma con Mauricio Macri a cargo de Sergio Massa, que eligió no salir a hacer declaraciones, pero mandó a sus voceros a pedirle a Macri que aclare las cosas por Cadena Nacional.
En realidad, en un análisis frío y política, se podría decir que el ganador aquí es el ex intendente de Tigre, quien podría “pedir” lo que fuera para sostener la gobernabilidad de Mauricio Macri, y lo mismo pasaría en un Municipio.
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