Grietas, pozos y piedras hacen intransitable a la calle OエHiggins

Según marcan los vecinos, hace más de una década que no pasan las maquinarias municipales. Circular por la arteria, ubicada en una marcada pendiente al cerro, resulta poco menos que una aventura.
En el extremo oeste de la ciudad, sobre las alturas del barrio Villa Cordobita, existe una arteria cuyo mal estado resulta difícil de superar si existiera un ránking de pozos, grietas y desnivel, en tanto OエHiggins, uno de los dos accesos principales al cerro, se ha convertido en una terreno difícil de sortear para el creciente número de pobladores que la transita a diario.

A una docena de cuadras de la Plaza Independencia , la continuación de San Martín, junto con Paraguay, es uno de los dos caminos que deben tomar los habitantes de "Cordobita" para llegar a sus casas, en una pendiente muy pronunciada.

El deterioro de los vehículos, pese a que vayan a paso de tortuga, es una constante para la gente del barrio, y hasta se necesita precaución para transitar en bicicleta, incluso a pie, si no quiere sufrir el vecino una caída que pueda terminar lamentando.

Se trata de una barriada que en los últimos años ha experimentado un importante incremento en materia de urbanización, pese a que sigue conservando un aspecto agreste, beneficiado por el paisaje inigualable que ofrecen las alturas del lugar.

Sin embargo, los vecinos sufren, entre otros problemas, el mal estado de la calle Oエhiggins, por la cual "no pasan las máquinas para reparar desde hace décadas", aseveran los lugareños.

Rocas de gran tamaño, vegetación, canaletas pronunciadas y baches muy hondos transformaron a la calle en una verdadera pista de rally, y en la zona esperan que las autoridades municipales pongan en la agenda una obra que permita el pronto mejoramiento.

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