Gresca entre jóvenes y patovicas: Denuncias cruzadas y un arma secuestrada

Gresca entre jóvenes y patovicas: Denuncias cruzadas y un arma secuestrada
Un joven le habría pegado una trompada a un patovica, y este junto a sus compañeros respondieron de la misma manera, desatándose una batalla campal. La situación se agravó cuando el dueño del boliche sacó a relucir un arma de fuego.
En el boliche Pinche, en la zona del puerto de Paraná, la situación se desmadró y terminó en una gresca en la vía pública entre jóvenes y patovicas que demandó la intervención de la Policía, terminó con denuncias cruzadas entre los contrincantes y el secuestro de un arma de fuego que portaba el dueño del local.

Todo comenzó con un inconveniente que tuvo como protagonista a un grupo de jóvenes que habría causado molestias al buen desarrollo de la fiesta, que ya estaba por terminar, dado que eran alrededor de las 6. Esto llevó a la intervención del personal de seguridad privada contratado por el boliche, que a la fuerza sacó del interior a los supuestos revoltosos.

Pero la historia no terminó en la puerta del local bailable, sino que esto fue solo el principio de una batalla campal. Al parecer, uno de los expulsados del boliche le pegó una trompada a un patovica, y este junto a sus compañeros respondieron de la misma manera, desatándose una riña a golpes de puño y patadas entre los dos grupos.

La situación se agravó y se generó cierto temor cuando el dueño del boliche se presentó en la escena, que ya era caótica, y sacó a relucir un arma de fuego. Personal policial que patrullaba la zona y refuerzos de la comisaría octava llegaron al lugar con el objetivo de dispersar el tumulto y apaciguar los ánimos. Se tomó declaración a algunos de los participantes y testigos del hecho, quienes luego fueron cada uno por su cuenta a la dependencia policial para radicar las exposiciones correspondientes, según la versión de los hechos de cada uno.

El hecho dejó a varias personas lesionadas, entre jóvenes que fueron al boliche y patovicas, pero al parecer ninguno tenía heridas que revistieran gravedad. Tras el accionar policial en el lugar, las actuaciones fueron elevadas al Juzgado de Instrucción en turno. En el lugar del hecho se secuestró el arma de fuego propiedad de un hombre de apellido Barbero, dueño del local bailable.

Se trata de una pistola calibre 11.25 y está a su nombre, con toda la documentación en regla, ya que el propietario sería retirado de las Fuerzas Armadas, según se informó a diario Uno. La medida fue solo preventiva, debido a lo caldeado de los ánimos, y luego el arma fue restituida a su dueño.

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