En la asamblea interhospitalaria en el Notti decidieron que ese monto no les alcanza. Se viene una reunión clave, pero los paros de mañana y pasado, y los de la próxima semana, son inminentes.
La decisión se tomó en una asamblea interhospitalaria en el Notti.
Mientras tanto, el paro de mañana y el miércoles sigue en pie, como también el del 28 y el 29 próximos. Nada podrá desactivar estas huelgas ya votadas por la asamblea interhospitalaria, salvo un acuerdo que termine con las diferencias y el conflicto.
El Poder Ejecutivo les ofreció este viernes a AMPROS y ATE el 11% de incremento salarial al básico, remunerativo y bonificable para enero, febrero y marzo, obligándose en abril a reabrir la paritaria para reajustar los sueldos para el resto del año.
Traducido a cifras, la mayoría de la plantilla de los profesionales de ambos gremios recibiría en sus bolsillos un aumento de entre $400 y $600, y los no profesionales de ATE, entre $300 y $500.
A los dirigentes gremiales no les pareció demasiado atractiva la oferta.
Isabel Del Pópolo fue directa al responderle a Diario UNO: “Los profesionales presentes en la reunión paritaria ya pensaron que era insuficiente el ofrecimiento, y yo comparto esa idea”. Y sobre los paros decretados fue muy clara: “Es un mandato de la asamblea y debemos cumplirlo, por lo que se realizarán aunque la negociación continúe con el Gobierno durante la semana. Solo un acuerdo puede frenarlos”.
Raquel Blas, de ATE, manifestó: “La oferta no cierra. Las consultas que se han hecho este fin de semana han cosechado un gran rechazo. No creo que vaya a prosperar cuando se vote en el Notti”.
Por lo tanto, hoy será un día clave ya que, tras la interhospitalaria, los referentes de los gremios se reunirán a las 15 en la Subsecretaría de Trabajo para llevarle una respuesta al Gobierno. Lo que quede de tiempo para negociar un acuerdo irá contra reloj con el paro programado para mañana y el miércoles.
Profesionales, de $200 a $1.600
AMPROS colocó en su página de internet una simulación salarial con el aumento del 11%, detallando la diferencia que quedaría en los bolsillos de los profesionales de la salud. El abanico es amplísimo, y de la muestra se puede referir que el incremento más bajo sería de $207, mientras que el más alto llegaría hasta $1.628.
Sin embargo, éstos son los extremos de una porción menor en la torta que se reparte a los 4.682 profesionales de la salud.
La simulación demuestra que al menos la mitad de todos ellos recibirían aumentos de bolsillo de entre $400 y $600, si se aplica el 11%. La otra mitad de trabajadores se distribuye entre los que se beneficiarían con incrementos de entre $200 y $400, y los que van de $600 en adelante.
La diferencia entre los que cobran unos y otros está marcada por las clases que ostentan en el escalafón estatal, las horas que trabajan y la antigüedad, que lleva a que el número final sea diferente.
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