Los principales sindicatos que representan a los empleados públicos exigen que el Gobierno provincial comience a estudiar un incremento en los haberes del sector. Justifican sus planteos a partir de la descontrolada escalada en los precios de los alimentos, sumado al inminente inicio de las clases.
Cuando el Gobierno provincial aún no termina de "abrochar" un acuerdo salarial con los gremios del sector docente, que garantice el normal inicio de las clases el próximo 8 de marzo, los sindicatos que representan a los demás empleados públicos lanzaron una embestida en reclamo de mejoras en los sueldos.
La pérdida del poder adquisitivo del sector asalariado, como consecuencia de la escalada de precios registrada en los últimos meses, y el inminente inicio de las clases, con el gasto que ello implica, son los argumentos que los gremialistas esgrimirán en los próximos días para justificar su reclamo ante las autoridades.
Desde la delegación local de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), ya solicitaron una audiencia al ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez, "a los fines de estudiar la posibilidad de que se reedite el pago de la suma fija de 250 pesos que se otorgó en diciembre pasado, en concepto de ayuda social por única vez", según explicó a EL SIGLO el secretario adjunto de esa entidad, Luis Albornoz.
El sindicalista sostuvo que "ese monto, si bien es totalmente insuficiente, serviría como un paliativo para los empleados públicos, al menos hasta que se realicen las paritarias nacionales para determinar un aumento en los sueldos estatales".
Albornoz advirtió que "teniendo en cuenta el inminente inicio de las clases y el aumento constante de los precios, que fue reconocido por el propio gobernador (José) Alperovich, es necesario que se disponga una solución urgente para los trabajadores estatales".
Además, señaló que desde UPCN "también se está reclamando el urgente pago de la ayuda escolar para hijos que concurren al secundario, como ya se venía acordando todos los años con el Gobierno".
"La inflación es incontrolable"
A la hora de justificar los planteos del sector, el gremialista sostuvo que "el panorama de la inflación es incontrolable y la situación salarial es insostenible. Por eso, estamos exigiendo que se siga, al menos, pagando esa suma fija abonada en diciembre, como un paliativo", insistió. No obstante, aclaró que "lo que hay que comenzar a pensar es en un aumento que permita recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores estatales. No sabemos cuándo se abrirán las paritarias para el sector estatal, pero es necesario que se realicen cuanto antes por la situación que atraviesan los asalariados como consecuencia de la inflación", recalcó. Finalmente, Albornoz aseveró que "UPCN, con más de 7 mil afiliados, es el gremio mayoritario del sector estatal y necesita ser escuchado por el Gobierno".
"La situación es insostenible
A su turno, el referente de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Martín Rodríguez, informó que esta semana podrían reunirse con las autoridades, a partir de un pedido de audiencia formulado días atrás. "El Gobierno ahora está dialogando con los docentes y el compromiso es finalizar las paritarias con ese sector e iniciar inmediatamente la negociación con el resto de los gremios", aseguró.
El gremialista argumentó que "la situación de los trabajadores estatales es insostenible y no puede esperar, debido a que aumentaron todos los precios, sumado al pronto inicio de las clases".
Rodríguez advirtió que "la situación financiera de los empleados públicos es insostenible y es necesario discutir un verdadero aumento salarial, porque con los paliativos y sumas fijas pasa siempre lo mismo: se otorgan una sola vez y el gobierno se desentiende", lanzó.
El dirigente de ATE recordó que "la última mejora que se otorgó a los estatales se dispuso en diciembre, y ni siquiera fue un aumento, sino una ayuda social por las fiestas, pero ya estamos cerca de marzo y la situación salarial necesita una solución urgente", enfatizó.
Municipales piden 1.000 pesos
Por su parte, los dirigentes municipales del Interior elevaron al Ejecutivo un petitorio solicitando "un aumento de emergencia de 1.000 pesos para todos los empleados estatales, el pago la diferencia de octubre y noviembre correspondiente al salario familiar, que no se canceló, y el cumplimiento del decreto de pase a planta permanente de personal contratado en municipios y comunas. Si hasta el miércoles no hay novedades, vamos a tener que salir a la ruta para que se escuchen los reclamos", advirtió Vicente Ruiz, referente del sector.
El sindicalista, quien junto a otros dirigentes participó el viernes pasado de una protesta a la vera de la ruta 38, a la altura del arroyo Barrientos, donde entregaron volantes a los automovilistas, también justificó el reclamo de mejoras salariales a partir del aumento en los precios de los alimentos. "La inflación generó una gran pérdida del poder adquisitivo, en más de un 30 por ciento, entre diciembre y enero, por lo que la situación salarial está en una verdadera emergencia", opinó.
Según consideró Ruiz, "no se puede seguir con paliativos como el dispuesto a fin de año, sino que se debe dar un incremento sustancial en el básico. No puede ser que el básico para las categorías más bajas sea de 236 pesos, con más del 60 por ciento del sueldo en negro", concluyó.

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