Si bien la Provincia pondría en marcha a la brevedad la refacción del camino entre Salto y Pergamino, los automovilistas continúan reclamando dado que el estado de la carretera es deplorable.
Allá por septiembre de 2012 un grupo de vecinos autoconvocados llevó a cabo un acto en la intersección de la ruta Nº 32 y el acceso a Arroyo Dulce; en esa oportunidad se reclamó por el deplorable estado del corredor provincial contando en ese entonces con la presencia de gente de esa localidad, de Pergamino, Salto y Rancagua, además de los intendentes de ambos distritos.
Desde hace mucho tiempo la carretera evidencia un significativo deterioro en su cinta asfáltica, los carteles indicadores brillan por su ausencia y las banquinas son un peligro para los automovilistas. Ese importante corte de ruta contó con la presencia del exjefe comunal, Héctor Gutiérrez y su par de Salto, Oscar Brasca junto a los muchos vecinos que se habían acercado para hacer oír su voz. “No podemos permitir que la vida de nuestros vecinos esté en juego cada vez que salen a las rutas; este camino une dos localidades y gran cantidad de gente lo transita diariamente por cuestiones laborales, médicas, familiares”, había comentado Gutiérrez.
Un viejo problema
La ruta provincial Nº 32 se extiende desde Salto hasta el Arroyo del Medio (límite natural entre las provincias de Buenos Aires y Santa Fe) y es utilizada por miles de habitantes de los lugares que atraviesa. “El estado de abandono en que se encuentran las rutas es un problema que necesita una solución urgente”, agregaba Brasca durante el acto que se extendió por varias horas ya que representantes de entidades intermedias de la región contaron las dificultades que deben atravesar cada vez que utilizan este camino. Las condiciones de esta ruta no ofrecen garantías en todo el trayecto entre Pergamino y Salto ya que existen pozos y grietas pronunciadas en el pavimento en ambos carriles. Los mismos usuarios se preguntan: ¿A quién le corresponde mantener en condiciones transitables la ruta? Lo cierto es que la carretera es provincial y el Estado municipal realizó a menudo algunos bacheos en asfalto caliente, pero este material con el tiempo se desgasta y deja de cumplir su función.
Por otra parte, como hemos advertido en otras oportunidades, dentro del Partido de Pergamino se puede observar en el trayecto que une nuestra ciudad con Rancagua y hasta el límite con Salto, falta de carteles que indiquen límites de velocidad, cruce de arroyos, curvas e ingreso a localidades, como también es notoria la ausencia de mojones demarcatorios de los kilómetros.
Otro inconveniente importante de resolución rápida y económica son los pastos crecidos a la vera del camino. Su presencia obstaculiza la visibilidad y reduce el espacio de banquina para realizar maniobras en alguna eventualidad.
Tiempos diferentes
Las urgencias que tienen los usuarios del camino son distintas a los tiempos que se toma el Gobierno provincial para ejecutar las obras; fuentes consultadas por el Diario informaron que comenzó a montarse el obrador en las inmediaciones del ingreso a Salto ya que Vialidad incorporó para este primer semestre del ejercicio la reparación de esta ruta bonaerense. “Estos trabajos implican una importante inversión para el Estado provincial y cuentan con financiamiento asegurado, por tratarse del Fondo Fiduciario de Infraestructura Vial que se encuentra en plena ejecución y cuyo objetivo es costear la implementación de los planes y proyectos destinados a la red vial principal y secundaria bonaerense, como así también su reparación y mantenimiento”, resaltó a fin del mes pasado Patricia Tombesi, titular de Vialidad, durante una recorrida que se hizo por este camino que atraviesa el Partido de Pergamino.
Habrá que esperar
Los automovilistas que circulan por la ruta Nº 32 miran con descreimiento cuando se les cuenta que harán mejoras importantes en este camino debido a que son numerosos los reclamos que se vienen haciendo; pero las dudas de la gente son valederas ya que las respuestas que se dieron siempre fueron insatisfechas, se trató de bacheos superficiales, intervenciones que sirvieron para hacer “un lavado de cara” que al poco tiempo quedó en la nada. Durante estos días donde está en marcha la construcción de un obrador y existe un nuevo compromiso de las autoridades provinciales por reparar la ruta Nº 32, habrá que volver a creerles en que es posible tener un camino como corresponde, una traza sin pozos ni malezas que dificulten la normal circulación de automovilistas.


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