Tras infructuosas reuniones entre el Departamento Ejecutivo Municipal y representantes de los gremios de UPCN y SEYOM, se ratificó la medida de fuerza anunciada por los trabajadores municipales, en reclamo del pago de salarios.
En horas del mediodía, un grupo de personas ingresaron al edificio municipal e incluso hasta el despacho del Intendente, allí se provocaron destrozos y comenzaron los incidentes. Minutos más tarde personal policial irrumpió en el edificio y procedió a dispersar a los manifestantes que se resistían a las autoridades.
Los empleados municipales habían iniciado medidas de fuerza por la demora en el pago y si bien durante las primeras horas funcionaron las cajas para el cobro de impuestos, más tarde profundizaron la medida y se paralizó toda actividad.
La ocupación de instalaciones próximas al despacho del Jefe Comunal y el desalojo policial culminó con graves incidentes y varias personas heridas. Un joven fue derivado al quirófano del Hospital Isola por un corte en uno de sus brazos y otros debieron recibir atención médica en otros centros asistenciales.
Destrozos
Cuando los manifestantes ingresaron al edificio municipal, el personal de guardia de seguridad de inmediato dio aviso a la Comisaría Primera, y se reforzó el personal de seguridad, convocando además la presencia de Gendarmería Nacional de manera preventiva.
En ocasión de irrumpir los manifestantes en el edificio municipal, provocando destrozos y amenazando la integridad del Intendente, según interpretaron los efectivos policiales apostados en el lugar, por lo que se tomó la determinación de dominar la situación, y según los dichos de los manifestantes, eso incluyó uso de la fuerza y posterior disparo de balas de goma por parte de la autoridad policial.
Disipado el enfrentamiento, los trabajadores municipales permanecieron fuera del edificio, los efectivos custodiaban la puerta principal. Los muros de la fachada del edificio fueron escritos con aerosol; la puerta de la sala de reuniones de la intendencia fue destruida por completo; la caja donde se encuentra la térmica del sistema eléctrico de todo el Municipio fue completamente destruida. Cuadros rotos, jarrones tirados, barretas en el suelo, las paredes con rastros de balas de goma que intentaron disipar a la multitud, fue el resultado de una manifestación de trabajadores.
Siempre solidario
Tras los hechos que se sucedieron el martes en el edificio municipal, el presidente del bloque de concejales del Partido Acción Chubutense (PACH), Pedro Giménez, a quien los trabajadores también llevaron su reclamo, sostuvo que “nosotros planteamos, que si no se avizora alguna luz de cómo salir de ésta situación evidentemente habrá que tomar algún tipo de medidas; y no me refiero a un plan de ajuste, sino a avanzar con el mecanismo de juicio político, que de igual manera no será algo que se resolverá al otro día. El Intendente deberá evaluar la situación y demostrar si tiene capacidad de dar respuesta o no, ahora pasa por la responsabilidad de él mismo”, dijo Giménez, quien parece no decidir aún si continuar apoyando al Intendente, o subirse a otro tren de cara a las elecciones 2015.
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