Comenzó en un depósito y los bomberos trabajaron cuatro horas.
El fuego comenzó poco antes de las 5 de ayer. Una serie de explosiones alertó a los vecinos del barrio Don Bosco II. Cuando se asomaron para ver qué ocurría, vieron enormes llamas que salían por las ventanas del depósito ubicado en la planta alta del supermercado Capriolo, en Intendente Chaneton al 1300. Llamaron al Comando Radioeléctrico y el organismo pidió la intervención a Bomberos.
Cinco dotaciones con un refuerzo de Plottier llegaron al lugar inmediatamente y se pusieron a trabajar para extinguir el fuego, que con el correr de los minutos parecía indomable, producto de las ráfagas de viento que soplaban a esa hora.
En realidad, el siniestro era importante, pero lo que más preocupaba a los bomberos eran las reiteradas explosiones que se sucedían una y otra vez adentro del edificio. Después supieron que se trataba de aerosoles, puesto que el enorme salón que da a la calle O’Higgins estaba repleto de artículos de limpieza, la mayoría de ellos inflamables.
Las primeras tareas se concentraron en tratar de enfriar el edificio. Una vez finalizadas, lograron ingresar al depósito y después de casi cuatro horas pudieron controlar el incendio.
Al mismo tiempo que llegaban los bomberos, se hizo presente Américo Capriolo, el propietario del tradicional supermercado neuquino. Y en los sucesivos minutos también comenzaron a llegar los empleados que allí trabajan. La angustia por la posibilidad de que el fuego se devorara todo el lugar se palpaba en los rostros de los presentes. Muchos vecinos también asistieron, como una forma de solidaridad frente a la tragedia.
Una vez que concluyó el trabajo de los bomberos, Capriolo le pidió a sus empleados que se pusieran a trabajar para tratar de abrir las puertas cuanto antes.
“Fue como una arenga que le hizo a su gente. Todos respondieron”, confirmó el comisario Hugo Millapán, coordinador Operativo de la Dirección Bomberos.
Durante la tarde, el supermercado permaneció cerrado con todos los empleados que trabajaron intensamente. Había que retirar los restos de los productos quemados, limpiar el salón, ventilar toda la estructura y dejarla en las mejores condiciones posibles. Sin embargo, los dueños reconocieron que las tareas para reacondicionar el supermercado demandarían varios días, ya que el incendio afectó la zona de cajas y hay que rearmar todo ese sector.
El Gobierno se solidarizó con los dueños y comprometió su apoyo
El gobierno de la provincia se comprometió hoy a apoyar al supermercado Capriolo, que ayer sufrió un importante incendio que destruyó parte de su depósito.
El ministro de Hacienda, Omar Gutiérrez, se trasladó hasta el local ubicado en la calle Chaneton para tomar contacto con los propietarios.
Gutiérrez habló con Américo Capriolo, propietario del comercio, a quien transmitió su solidaridad y la del gobierno provincial por el siniestro.
El funcionario destacó la trayectoria del supermercado en la ciudad, tanto por el servicio que presta como por el empleo que genera, y comprometió el acompañamiento del gobierno en esta circunstancia.
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