Valentina Morales denunció una serie de mensajes, en los que mencionarían al intendente antofagasteño Carlos Fabián como "el jefe de una banda que tiene orden de hacerme desaparecer", apuntó la damnificada.
Valentina Morales, empleada municipal que cumple funciones en la Casa de Antofagasta de la Sierra, ubicada en esta ciudad capital, se hizo presente en nuestro medio para denunciar "las penurias" que viene padeciendo desde hace aproximadamente 4 meses por parte de desconocidos, que usan el nombre el intendente Carlos Fabián para golpearla, amedrentarla y hasta amenazarla de muerte.
Morales, quien forma parte del personal de planta permanente de la comuna a cargo de Fabián hace 3 años, y se desempeñaba a cargo de Acción Social de la Casa de Antofagasta, declaró tener miedo de las amenazas que recibe por parte de desconocidos, en las que le advierten "callarse la boca", ya que caso contrario tendrían la orden del "jefecito Carlos", de hacerla desaparecer, según manifiesta la empleada.
Considerando que la denuncia fue efectuada el 13 de enero pasado ante Fiscalía General, y que en la misma narra que "todo comenzó luego de una discusión personal" que habría mantenido el jefe comunal con Morales, esta asegura que desde ese día "vive un infierno".
Además de mensajes enviados al teléfono celular de un amigo suyo, en la que le advierten "cuidarla", ya que le quedarían muy pocas horas de vida, Morales apuntó que en varias oportunidades sufrió varios arrebatos y golpes por parte de los mismos hombres, en horas clave e instancias poco claras para ella.
En este sentido, apuntó que el primer robo lo sufrió la noche en que el intendente fue a llevarle un sobre, en el que "supuestamente" había dinero que le prestaba de la comuna y que sería descontado del sueldo.
Detalles
"En una oportunidad, le solicité al intendente la suma de $ 6.000 en calidad de préstamo -y que me lo descontara en cuotas- ya que necesitaba urgente hacer frente una serie de gastos personales, pero siempre me respondía que ya vería, que andaba ocupado", relató la empleada, tras agregar que finalmente el 3 de octubre de 2009, luego de hacerla ir a distintos lugares y en diversos horarios a los que nunca asistía Fabián, en horas de la noche recibió una llamada a su celular, para pedirle que se acerque hasta la esquina de su casa -de Morales- para otorgarle el dinero.
"Me dio un sobre rojo atado con un elastiquillo -donde supuestamente estaba el dinero-, sin hacerme firmar recibo alguno, y sin darme tiempo a decirle nada arranca y se va. Al cruzar la calle, aparecen dos personas que me golpean la cabeza y me quitan el sobre", dice la empleada luego de recordar que una semana después "para evitar que hiciera una denuncia penal por el hecho anterior, el intendente me llama y me pide que vaya a hablar con la contadora del municipio, ya que me darían una solución", apuntó.
Recibos en blanco y descuentos
Observando que el municipio antofagasteño se convirtió en prestatario de dinero para los vecinos, Morales aseguró que luego del inconveniente y robo del supuesto dinero que le otorgó Fabián, el encuentro con la contadora Cintia Romero "fue peor".
"Un sábado del mismo mes de octubre, la contadora me cita a su oficina en la Casa de Antofagasta y me hace firmar cerca de 10 recibos en blanco, prometiéndome conseguir los $ 4.000 que pedía de préstamo en los próximos días, lo cual nunca sucedió", apunta Morales, al tiempo de manifestar que a partir de ese mes, le comenzaron a descontar de sus sueldo la suma de 400 pesos, "sin que nunca me hayan dado nada", enfatizó.

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