Carolina Dávalos, la hermana del niño misionero que necesita en forma urgente un trasplante de corazón y permanece internado en el Hospital Garrahan, explicó que la condición del niño es muy delicada y su cuerpo ya no está soportando el tratamiento para mantenerlo con vida.
"Está muy grave, el órgano no llega y no sabemos hasta cuando va a aguantar", expresó en diálogo con Misiones Cuatro, Carolina Dávalos, la hermana del niño misionero que necesita en forma urgente un trasplante de corazón y permanece internado en el Hospital Garrahan desde hace dos años.
"Se viene deteriorando muy rápido desde hace tres meses y la máquina casi no le sirve, él está muy cansado y está sufriendo", dijo. La familia Dávalos destaca el trabajo de los médicos y las campañas que realizan distintas personas en todo el país apoyando a Seba y difundiendo el pedido del corazón, pero la desesperación de esperar el órgano que no llega se devora el tiempo.
"Pido que la gente tome conciencia, sinceramente se nos están muriendo todos los chicos", dijo Carolina angustiada y entre lágrimas, "Hay mucha gente que no sabe lo que es la donación de órganos y de eso se tiene que encargar el Incucai, no los padres", señaló.
Sebastián Dávalos fue trasladado desde el Hospital de Pediatría de Posadas en diciembre del 2.011 por un cuadro de miocardiopatía dilatada. Debido a esa patología el niño fue inscripto en lista de espera del Instituto Nacional Único de Coordinación de Ablación e Implantes (Incucai) a la espera de la donación de un corazón. Y mientras espera la donación del vital órgano, permanece conectado a una maquina del tamaño de un lavarropa, llamada Berlin, que ayuda a que su corazoncito siga latiendo.
La familia Dávalos es del barrio Tajamar de Posadas y Sebastián cursó su primer grado en la Escuela Número 3 a la que sueña con regresar algún día, luego que reciba el transplante de corazón tan esperado.
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