Grave incremento de la violencia institucional en la Provincia

Grave incremento de la violencia institucional en la Provincia

Un nuevo informe de la Defensoría de Casación demuestra un notable incremento de las denuncias en las penitenciarías y cárceles: 515 hechos de torturas u otros tratos crueles registrados desde el 11 de marzo hasta el 10 de julio del corriente año. En la departamental La Plata se registraron 55 denuncias.

El informe cobra una mayor relevancia, si tenemos en cuenta que en el informe anterior se registraron 267 casos, en 6 meses.

“Las Defensas de los departamentos judiciales de San Nicolás (126), Morón (90), Mercedes (80), La Plata (55), Lomas de Zamora (51) y La Matanza (40) fueron las que más hechos relevaron”, especifica el informe el Defensor de Casación, Mario Coriolano.

En su mayoría, se trata de jóvenes varones (96%), menores de 29 años (77%), que a la hora de los hechos no contaban con un trabajo estable (71%) y que apenas poseían estudios primarios (66%).

Como se aclara en el informe, estos números reflejan la focalización de la violencia institucional en segmentos de la población verdaderamente vulnerables, no sólo por la marginación económica sino también por su corta edad: 100 de los casos de tortura y malos tratos, tienen como protagonistas a niños y niñas menores de 18 años.

Desde el año 2000, la Defensoría de Casación de la Provincia de Buenos Aires registró hasta la fecha un total de 9.702 planillas en las que integrantes de la Defensa Pública provincial informaron violaciones a los derechos humanos de los bonaerenses.

EL METÓDO DE LA TORTURA

La mayoría de las víctimas manifestó haber sido sometidas a mas de una modalidad de tortura o maltrato como golpes de puño y patadas (341 casos), golpes con objetos como palos o mangueras (55 casos), ataques con armas blancas (18 casos), aislamiento (30 casos), rotura o robo de pertenencias (16 casos), y amenazas y hostigamientos (114 casos).

“Algunas de las victimas declararon haber sido asfixiadas por los funcionarios encargados de su seguridad, ya sea a través de la inmersión de sus cabezas (práctica tristemente conocida como “submarino”) o a través de la utilización de bolsas plásticas o cualquier otro elemento que obstruya su respiración (“submarino seco”) “, relata Coriolano en su informe.

Por último, el registro también informó que solo el 39% de los/as torturados/as o maltratados/as por la Policía de la Provincia se animaron a transmitir su situación a alguien más que su defensor/a, reflejando el temor a represarías posteriores.

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