Mostraron un video con 5 catalanes de vacaciones y los acusaron de etarras.
"Vimos el video en Internet y no nos animados a salir a la calle. Sin comerlo ni beberlo, hemos sido etarras", declaró uno de los bomberos. "No nos presentaron como presuntos miembros de ETA sino, de golpe y porrazo, nos calificaron directamente como etarras", explicaron.
El video mostraba a cinco personas en un supermercado y fue distribuida por toda Francia y España. Además se sacaron fotografías ampliadas de los rostros que también se difundieron ampliamente.
En un increíble ejercicio de apresuramiento los las autoridades de Francia y España no realizaron ningún tipo de prudente cotejo para presentar a las cinco personas como peligrosos terroristas.
Los bomberos estaban pasando unos días de vacaciones en la zona de Seine et Mame para hacer actividades de escalada. Fue allí donde se desarrolló una importante, y sangrienta, operación de la organización terrorista.
El martes pasado un comando integrado por entre ocho y diez etarras secuestró al propietario de una concesionaria de autos usados después se llevaron seis automóviles, cuatro de ellos BMW de gran cilindrada.
Estos vehículos fueron conducidos por cuatro pistoleros hasta una carretera local muy poco concurrida y comenzaron a llenar los tanques de gasolina con bidones.
Un patrullero que controlaba las inmediaciones con cuatro miembros de la policía francesa, intentó identificar a los individuos y mientras los estaban esposando llegaron dos automóviles con otros etarras que abrieron fuego a quemarropa sobre los agentes.
El cabo de la policía Jean-Serge Nerin, (52 años, cuatro hijos) resultó alcanzado tres veces por los disparos y falleció una hora después mientras otro de los policías resultaba herido aunque su vida no ha corrido peligro.
Dos de los etarras interceptados por la policía huyeron a pie, otro subió a uno de los autos desde donde se realizaron los disparos y uno de los que estaba esposa fue controlado por los guardias.
Se trataba de Joseba Fernández Aspurz, 27 años, ex dirigente de la "lucha callejera" incorporado a red militar de ETA en Francia.
En este caso, volvió a producirse un error fruto del apresuramiento ya que se difundió una fotografía con el nombre del etarra que publicaron los medios.
Pero, sucedió que la imagen era de Joseba Fernández González, un militante de Esker Batua, partido incorporado a Izquierda Unida que claramente repudia la violencia de ETA.
"He tenido que aclarar muchas veces que no tenía nada que ver con la acción terrorista y que todo era un error", señaló Fernández González. Su familia, lo mismo que sucedió con los bomberos, también vivieron momentos de angustia por las confusiones de identidad. Después de pasar cinco horas en una comisaría, viajaron a París y después a Barcelona donde llegaron anoche. La camioneta con los planos de excursión quedó abandonada por ahora en la playa de estacionamiento de la comisaría francesa. Lo único que querían -dijo uno de ellos- es volver.
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