Fue detenido por conducir un vehículo con pedido de secuestro que él mismo había solicitado y olvidó levantar.
“Gendarmería me maltrató y me discriminó. Me detuvo mientras conducía en el paraje Los Naranjos, justo pasando Metán”, contó a El Tribuno, Enrique Arello. “Me frenan y hacen una averiguación de antecedente y figuraba que la camioneta tenía un pedido de secuestro, hecho por mi mismo. Yo no sabía que cuando se pide un secuestro y luego conseguís el vehículo que denunciabas, tenés que ir y levantar la denuncia”, agregó éste. Arello y el representante legal del Ippis, Joaquín Vélez relataron que los gendarmes insultaron al funcionario y le profirieron golpes a él y a sus hijos que lo acompañaban. “Me dijeron a mi y mis hijos que éramos unos indios de m... y que culpa nuestra el país está así. Después nos pegaron a los que estabamos ahí”, expresó Arello. Dijo que no le pareció raro el trato porque “los indígenas seguimos siendo discriminados”. Desde las 19 del domingo 17 hasta las 7 del lunes siguiente, Arello estuvo detenido en la comisaría de Rosario de la Frontera. Según informó Vélez en el certificado médico que se labró en la comisaría, se constató que hubo lesiones leves.
Hoy realizan la denuncia
Joaquin Vélez, representante legal del Instituto Provincial de Pueblos Indígenas (Ippis) confirmó que hoy por la mañana rubricarán en el Juzgado Federal de Orán, la denuncia contra los gendarmes.
“Vamos a denunciar el abuso de autoridad por parte de los gendarmes que fueron contra Arello. El se resistió a que se lo lleven detenido y ahí es cuando lo golpean”, explicó Vélez.
El letrado manifestó que “uno de los hijos tiene un corte en la frente producto aparentemente de un codazo que sufrió”.
La mujer de Enrique Arello, presidente del Ippis también se encontraba presente, junto con los hijos de éste, en el momento en que Gendarmería los frenó en el paraje Los Naranjos, ubicado entre Rosario de la Frontera y Metán.
“Siempre dice te llamo”
En su enojo, Enrique Arello cargó también contra el gobernador. Según éste por la indiferencia que le propina a los habitantes de los pueblos originarios. “La gente del Gobierno (provincial) mira para otro lado cuando se habla de pueblos originarios”, sostuvo Arello.
Añadió que “el gobernador tampoco nos escucha. Siempre te dice -ya te voy a llamar- pero no llama nunca. Sino haces lío con las ollas, no te van a oír”.
Aclaró que el Ippis, que se encuentra bajo el ejido del Ministerio de Derechos Humanos, “no tiene relación con la ministra María Silvia Pace”.
Reclamó por la discriminación que sufren ya que los perjudica en su desenvolvimiento. Serios problemas envolvieron al Ippis luego de que Indalecio Calermo dejara la presidencia del instituto. Tras una serie de enredos entre la comisión de Calermo y Arello, éste último quedó con la presidencia.
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