Los operativos de control de los inspectores municipales detectaron un alto nivel de infracciones por esta causa.
Estas cifras marcan un notable incremento respecto a los datos correspondientes a noviembre del año pasado. En ese mes el porcentaje de infractores por no usar el casco alcanzaba al 58,5 por ciento.
Evidentemente, para que esto se produjera hay que tomar en cuenta una incidencia estacional al tratarse de la temporada veraniega y al haber una mayor circulación de vehículos menores en la calle. Pero, para preocupación de las autoridades resulta evidente que la población no toma conciencia de los riesgos que se corren al no utilizar el casco mientras se conduce una motocicleta.
Comparando las cifras de enero con las obtenidas en los últimos tres años, se advierte un incremento notable, ya que se pasó de un 43,4 por ciento a mediados de 2011 a un piso del 40,2 por ciento en 2012 y luego en noviembre de 2013 se registró el 58,5 por ciento ya mencionado. Esto permite inferir que el número de infractores se duplicó largamente entre 2011 y 2014.
La Municipalidad creó el Programa de Convivencia Vial, a través del cual se hacen controles en la vía pública. Según el informe brindado desde el municipio, durante enero se secuestraron 92 motos, de las cuales fueron restituidas a sus propietarios solamente 49. De la cifra citada en primer término, hubo 88 casos de motociclistas sin casco. El segundo lugar en el ranking de infracciones fue ocupado por la conducción sin la licencia correspondiente, con 71 actas. En tanto que el tercer lugar fue para quienes fueron detectados transitando sin la tarjeta verde, registrándose 63 infracciones de ese tipo.
Desde el comienzo de la gestión del intendente Mauricio Cravero la intención fue generar una conducta responsable entre quienes manejan distintos tipos de vehículos, respetando las normas que regulan el tránsito.
En tal sentido se convocó a las entidades intermedias para desarrollar acciones que permitieran minimizar los efectos de los accidentes de tránsito y mejorar las condiciones de seguridad vial en la ciudad, a través de la concientización de los vecinos.
Bajo el concepto de que la exigencia del uso del casco no tiene un fin recaudatorio sino la protección de los ciudadanos, la tarea se hace dura porque persiste la falta de compromiso de muchos vecinos que utilizan la motocicleta como medio de transporte. Pero, a la vista de los resultados de los controles, estas acciones no parecen ser suficientes. Por lo pronto, desde el municipio se anuncia que los operativos continuarán en horario diurno y nocturno para tratar de reducir la cantidad de infracciones que afectan la seguridad individual.
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