El Cordillerano publica la segunda parte de la extensa entrevista realizada por un equipo periodístico de este medio al intendente Gustavo Gennuso, con motivo de los seis meses de gestión que se cumplieron el 10 de junio pasado. El jefe comunal trazó un panorama de las obras que se vienen y del Bariloche que planifica. Además, habló de las dificultades económicas que atraviesa la ciudad y de cómo impactan las medidas nacionales en la realidad de los barilochenses.
El Cordillerano: - ¿Cómo ve la economía de Bariloche, tanto en el sector público como privado?
Gustavo Gennuso: - Este es un mal momento para hacer un balance, porque estamos en muy baja temporada, en el pozo más profundo. Se hizo muy largo el salto desde Semana Santa, con pocos feriados. Eso extendió la baja. Si a eso le sumamos, tarifazos, incertidumbre económica, inflación galopante, la cuestión está mal. Para el municipio, que preveía una inflación más baja, complica mucho la ecuación económica. Y para la vida del vecino también, por la inflación, la falta de trabajo y eso pega en la economía. Y a nivel turístico, preveo una temporada austera. Porque el turista nacional tiene que elegir salir de vacaciones en un marco inflacionario.
E.C.: - Y ante este marco: ¿Cómo se enfrenta esta situación? ¿Qué medidas piensa tomar?
G.G.: - Hay medidas de contención y otras de proyección. En la contención hemos extremado todo para poder mantener los planes. Pero eso termina siendo un paliativo. Creemos que en el marco de nuestro país, es muy importante que lleguen inversiones a Bariloche. Y en eso hemos trabajado y eso está llegando. Ahí tenemos para trabajar el sector turístico, ya que se han acercado inversores hoteleros. Aunque tenemos el problema de la poca factibilidad de los servicios básicos, que es un tema complejo. Con el cerro Catedral creemos que hay que tomar una decisión, la vamos a tomar, en el marco de las leyes vigentes. Nos parece que el cerro puede ser una fuente importante de trabajo y de atracción de turistas. Estamos trabajando muy fuerte con el Parque Industrial. En estos días, presentaremos la ordenanza para el cambio de suelo, porque esa tierra tiene un uso y hay que cambiarlo y darle parámetros urbanísticos. Pero eso va a llevar unos dos años, para que esté la primera industria allí.
E.C.: - En la discusión del contrato del cerro Catedral… ¿Cree que va a darle un crecimiento al turismo de esquí esta posible renovación?
G.G.: - No creo que sea así. Pero yo miro la vida de manera sistémica y una parte es el Catedral. Hay otras cosas que se tienen que dar, como la tarifa aérea diferenciada. Pero si todo lo demás viene, no tenemos el cerro en condiciones. Por eso, hay que acondicionarlo para que el turismo que venga, viva una experiencia irrepetible y no un lío como suele serlo en temporada. Hay muchas cosas complicadas en esa concesión, hasta nos cuesta ponernos de acuerdo sobre quién tributa, quién no, los marcos, la tierra.
E.C.: - Volviendo al tema económico, ¿Cuál es el estado de deuda del municipio?
G.G.: - Nos encontramos con 250 millones de deuda. Nos concentramos en poner en caja el municipio. No sabría decir cuánto bajó la deuda. Nos pusimos de acuerdo con muchos proveedores, les sacamos de discusión las deudas viejas les pagamos lo nuevo que les pedimos. Y no tocamos demasiado la deuda, sé que se ha achicado, pero de a puchitos. Además, se recuperó la cadena de proveedores, que estaba cortada y nadie nos quería vender.
E.C.: - ¿La recaudación creció?
G.G.: - Sí, creció. De hecho, es casi una proeza que sólo tuvimos problemas para pagar sueldos durante dos meses. No podemos hacer otra cosa, pero los venimos pagando. En julio por ahí se nos va a complicar por el pago del aguinaldo. Tenemos que juntar casi 40 millones para pagar sueldos y 18 para aguinaldos. Realmente la gente de Bariloche nos está ayudando, sino no podríamos pagar. El aguinaldo se pagará todo junto el 23 de junio, es un esfuerzo importante que hacen todos los barilochenses, no sólo nosotros.
E.C.: - El 90% del presupuesto se va en sueldos ¿Eso cambiará alguna vez?
G.G.: - Sería muy bueno llegar a que los salarios representen un 75% del presupuesto. No es deseable, pero ya sería muy bueno para trabajar más tranquilos. Creemos que podemos lograrlo. En estos seis meses prácticamente no entró nadie y vamos a restringirlo bastante en lo que sigue. Somos muy cautos en eso. Además, estamos incrementando algunos mecanismos recaudatorios, como el nuevo sistema de fiscalización y de tasas. Estamos renovando el sistema de control y de habilitaciones. De eso hacemos partícipe a los empleados municipales. Son cosas fundamentales para un cambio en la estructura de los municipios.
E.C.: - Bueno, se habló mucho del convenio con el municipio de Avellaneda que se hizo en la gestión anterior…
G.G.: - No hacían un mal trabajo. Pagamos algunas cuotas que faltaban. Convinimos que nos dejen andando el sistema informático y armamos con nuestra propia gente, el cuerpo de fiscalización que hacían ellos. Eso va camino a ser eficiente. Por otro lado, no tuvimos suerte con el convenio hecho con la universidad de Villa María, que hacía el cambio del sistema informático. Y uno de los temas, es que la gente trabaja mucho, pero en cosas que hoy se pueden resolver con tecnología y ellos podrían estar haciendo otra cosa que se necesita más. Nosotros buscamos un sistema más moderno. Lo más probable es que compremos, que es como un alquiler, las últimas versiones de PGM, que es el sistema que tenemos, pero es del año 2000 y nunca fue actualizado, por lo que los trabajadores viven luchando contra el PGM. Hay un montón de empleados de Contaduría, que están ingresando durante muchas horas boletas. Eso tiene que estar renovado. La conectividad también es un tema grave. Por eso nuestra gran idea, es hacer un edificio centralizado del municipio. También el correo es un gran problema, porque hay muchas personas llevando notas a todos lados. Tenemos todos los sistemas obsoletos. Son esas cosas por las cuales no te van a votar, pero que nos van a dejar un municipio moderno.
E.C.: - En su alineamiento con el gobierno provincial, ¿le hubiese convenido seguir con el Banco Patagonia como agente financiero?
G.G.: - Y, con el Banco Patagonia no. Hemos hablado mucho, son amigos. Pero por su propia operatoria, no pueden hacer algo que sí puede hacer el Nación, que es no cobrar intereses durante la primera semana del descubierto bancario. Mientras no puedan superar eso… Nosotros no somos tontos y cuidamos la plata.
E.C.: - ¿Cómo está el vínculo con Nación para un auxilio financiero o créditos?
G.G.: - La relación es buena, somos de los pocos municipios que recibimos un ATN. Hemos sido privilegiados, porque está muy restringido eso. Hay muchos fondos parados. Algunos no entiendo porqué no se destraban, como el caso de las viviendas. Tenemos paradas más de 900 casas, con la angustia de la gente, de los obreros, que ven que no empiezan a trabajar y hay paradas 1000 viviendas que podrían estar haciéndose. Tenemos innumerables demoras y no pueden tomarse seis meses en ver de qué forma se hacen las cosas bien. Eso es imperdonable. Hemos ido todas las semanas a Nación, hemos intentado destrabarlo junto a la Provincia, y ahí empezó a moverse. Lleva tiempo, porque 20 municipios de Río Negro estamos parados en este tema.
E.C.: - Dicho así, parece que los argentinos y los barilochenses, estamos pagando el precio de cierta impericia política de los funcionarios nacionales…
G.G.: - En algunos ministerios encontramos mucha rapidez. Pero en la Secretaría de la Vivienda vemos diferencias de criterios entre distintos funcionarios, que no destraban las acciones. Podría mentir, pero es así. Encuentro un discurso armado, sobre lo que hubo antes. Eso está bien, pero hay que seguir hacia adelante. Ya tienen que acomodarlo. Nos piden que acomodemos nosotros las irregularidades, o nos cuestionan que el movimiento de suelo en Capital tiene un precio menor que acá. Y les respondo que acá hay montañas, que por ejemplo en El Frutillar al pie del cerro Otto, para hacer unas plateas hay que meter varias máquinas. Vengan y mírenlo, porque no sé más cómo explicárselos. Eso nos llevó muchos nervios, porque no te escuchan y no se dan cuenta del problema real y eso me pone muy nervioso. Ahora hay un muchacho de Río Negro que nos entiende mejor, eso es una buena noticia.
E.C.: - ¿Cuándo pasamos de resolver las cosas diarias a resolver las grandes deudas de Bariloche?
G.G.: - Una de las deudas grandes, era mejorar los servicios y han mejorado. Se arreglan calles, se pone ripio, se pasa a recolectar la basura en tiempo y forma, se ponen garitas. Eso es fundamental. Ahora vienen las obras importantes.
E.C.: - ¿La Terminal de ómnibus nueva es una de ellas?
G.G.: - Sí, muy pronto la vamos a anunciar. Tenemos un problema con el tema de la tierra. El lugar exacto ya está definido, que va hacia el Este y hacia el Sur. Lo vamos a anunciar junto con el gobernador. Con profesionales evaluamos seis lugares, entre ellos, donde está ahora, ya que el estudio de Movilidad, explica que es un buen lugar para 15 años más. Otro lugar que se evaluó es donde está la delegación El Cóndor, junto al gimnasio número 3. El problema es que seguimos creciendo en capas a lugares más lejanos, llevando servicios y nos quedan agujeros como El Cóndor o Radio Nacional. Son grandes agujeros sin viviendas, donde pasan todos los servicios. Por eso, tenemos que llenar esos lugares primero.
E.C.: - ¿Pero cuál es su idea, una terminal pública, privada?
G.G.: - No va a ser concesionada, va a ser propia.
E.C.: - ¿El Centro de Congresos y Convenciones, está en agenda?
G.G.: - En una semana y media o dos, vamos a presentar el proyecto del Centro de Congresos y Convenciones que se hizo con Nación. Vamos a presentar el proyecto, el lugar, todo. Pero aún no tenemos el financiamiento, que no es menor. Hay un acuerdo tácito, de que no se jode con el lugar. Será en el Oeste de Bariloche. Viene hasta el ministro de Turismo de la Nación al anuncio.
E.C.: - Construir el Centro de Convenciones en el Oeste… ¿No se contradice con el desarrollo de la ciudad hacia el Este?
G.G.: - No. El desarrollo hacia el Este, debe ser de la ciudad. Yo no soy urbanista, pero pienso que la ciudad debería haber sido pensada de otra forma: que todo el desarrollo turístico como hoteles, un centro de convenciones, deberían estar en el Oeste. Porque ahí está la venta del paisaje, y la ciudad debería estar en el Este. La macana que se mandaron quienes planificaron la ciudad en el año 50, es que hicieron la ciudad hacia el Oeste, ese es el problema, que está todo dividido en lotecitos esa zona. Tendría que haber grandes hectáreas ahí, con hoteles grandes, que tienen menor impacto sobre el paisaje. Porque Bariloche vende el paisaje. La ciudad debería estar en el Este, porque es más fácil, es más plana, se pueden llevar mejor los servicios. En el Oeste es un desastre. Hay un cajón ahí, que el día que un incendio agarre el cerro Otto no lo parás con nada. Yo prefiero que se ocupe la tierra con un centro de convenciones que con mil casas, lo cual sería un desastre.
E.C.: - ¿Qué idea tiene para la Costanera y el puerto San Carlos, cómo se visualiza esa zona hacia el futuro?
G.G.: - Con el puerto vamos a ir a una concesión con licitación, sobre un diseño que hemos armado de lo que queremos para el puerto. Mientras tanto, renovamos los alquileres y le pedimos una serie de obras a cada locatario que se están cumpliendo. Vamos a un camino de licitación, con la concesión de ese espacio, porque nosotros no tenemos los fondos para desarrollarlo. Vamos a una idea de público y privado.
E.C.: - ¿El puerto volverá a ser cabecera?
G.G.: - No. Me parece que luchar contra lo que no se ha podido, no es el momento. Además habría que cambiarlo bastante en su concepción. Pero sí puede ser un puerto de amarre, turístico, deportivo. Estamos arreglando toda la escollera, vamos a arreglar los aros y se va a hacer toda la baranda nueva. Eso recupera el paseo del puerto.
E.C.: - ¿Y qué piensa hacer con la isla Huemul?
G.G.: - Todavía no tengo ningún proyecto ahí.
E.C.: - ¿Cuál es la idea de la Costanera, con el albergue incendiado, la pileta…?
G.G.: - Hicimos una limpieza importante en la Costanera por estos días, porque es un juntadero de ratas. Nosotros pensamos que puede haber un sistema de trabajo entre público y privado que mejore la Costanera. Un sistema de concesiones muy pequeñas, que nos permitan tener una mejora sobre la Costanera, sobre la pileta, que es un problema grave. Vamos a tirar abajo el edificio que se quemó y eso fue por no planificar los espacios públicos. Tenemos un plan que vamos a presentarle a la sociedad. Una de las ideas que tomamos es de Rosario, para desarrollar la Costanera. Siempre como un paseo. En el Ñireco, apostamos a que el Parque Tecnológico permita que las empresas que están ahí puedan ir trasladándose, lo que va a permitir entonces, otro desarrollo de la zona.
E.C.: - Con el proyecto para la Costanera hubo un error de comunicación, porque lo de pequeñas concesiones, parece que se va a repartir de manera irregular y no con una planificación integral…
G.G.: - No, por eso vamos a presentar el mes que viene la idea. Está el Club de Caza y Pesca por ejemplo, queremos hacer algo así, pero mejor. Es una idea integral, que también incluye al Museo Paleontológico, que estructuralmente no está bien.
E.C.: - ¿Y hay planificación estructural en materia de tránsito?
G.G.: - Sí, estamos siguiendo mucho el Estudio de Movilidad, más allá de nuestras ideas propias. Vamos a empezar cambiando el sentido de circulación de algunas calles, o hacer de una sola mano las que son de doble mano. Vamos a empezar con Tiscornia. Y a seguir con el ingreso a Pioneros. Eso va a hacer más fluido el tránsito en la zona.
E.C.: - ¿Pero hay algo más en lo estructural? ¿Otro puente en el Ñireco, otro acceso hacia la zona de los kilómetros? Por ejemplo…
G.G.: - Estamos peleando por otro puente sobre el arroyo Ñireco. Nos está costando. Llevamos esa idea a Vialidad Nacional, pero es muy costosa. Se necesita un puente importante en calle Miramar, donde logramos ingresar el proyecto. En el Ñireco vamos a hacer, con fondos propios, algún puente más. A mí me gustaría hacer grandes anuncios, pero el gran anuncio es que estamos ordenando el municipio. Teníamos un gran quilombo y lo estamos poniendo en caja. Si no, le miento a la gente. Y no es la idea.

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