En la mañana de ayer, a los 59 años de edad y luego de pelear contra una dura enfermedad, falleció Raúl “El Loco” Juárez.
Junto a “Chicho” Gerónimo (Atlético Sarmiento), Luis Guillermo Toloza (Defensores del Norte), “Quito” Cuello (Américo Tesorieri) y Roberto Coronel (Atlético Sarmiento), entre otros, el nombre de Raúl Eduardo “El Loco” Juárez se inscribe en la nómina de los más grandes arqueros que, a lo largo de la historia, dio el fútbol catamarqueño.
Ayer, a las 8 de la mañana, en un sanatorio de la zona Norte, entre el dolor de familiares y seres queridos, completó su paso terrenal. En forma instantánea, a partir del informe de radio Valle Viejo, la noticia se expandió como reguero de pólvora entre los amantes del fútbol. Esto es, jugadores, exjugadores, dirigentes, etc.
Su muerte no dejó de ser un bálsamo para quien peleó bravamente por su vida. Desde hacía tres años, un tumor en el hígado lo tenía a maltraer y debió realizar numerosos viajes a los centros especializados para conjurar la enfermedad que, finalmente, lo venció.
Gran trayectoria
Raúl Juárez se fue a vivir a Buenos Aires cuando tenía 10 años de edad y allí comenzó su relación con el fútbol, jugando en los infantiles del club Temperley. Luego, ingresó a las inferiores del club Félix, donde se quedó hasta los 20 años, atajando durante tres años en el equipo superior, que por ese entonces militaba en la Primera C del fútbol argentino. Fue en ese momento cuando le llegó una citación para realizar el servicio militar en Catamarca, ya que él tenía en su documento domicilio en nuestra provincia.
A la par de realizar el servicio militar, empezó a jugar en el club Deportivo Unión, equipo que representaba al Regimiento.
Allí demostró sus notables condiciones que lo convirtieron en un arquero de excepción. Rápido de reflejos, con el cálculo exacto en las situaciones difíciles, atajador nato y ordenador permanente de sus defensas, llegó un momento en que todos querían a Juárez y la mayoría de los equipos catamarqueños que competían en los viejos regionales, también.
Además de Defensores del Norte, defendió la valla de San Lorenzo de Alem, Atlético Sarmiento y San Martín de El Bañado, durante los momentos cumbres de su carrera.
Atajó también en el interior de Catamarca, donde se recuerda su paso por el club Santa Rosa de Siján (Pomán); pero existe un recuerdo imborrable cuando le tocó atajar para Andino de La Rioja, un equipo de estos lares que jugó en la década del ‘80 un Torneo Nacional en el que venció nada menos que a River Plate. Juárez, aquella tarde gloriosa, fue un verdadero héroe frente a los delanteros “millonarios”.
Después de haber atajado hasta aproximadamente los 50 años, “El Loco” fue un multicampeón en los torneos de la Liga de Veteranos. Con Alem, se cansó de lograr títulos y después, se integró a los planteles del Centro Empleados de Comercio, institución en la que revalidó sus notables condiciones. Precisamente cuando defendía los colores del elenco “comercial”, se le detectó el tumor hepático que lo alejó de las canchas y de su gran pasión.
Raúl Juárez, además, dirigió la escuela de fútbol del CEC y llevó a una gran cantidad de alumnos a probarse en equipos de la Capital Federal.
Una gran persona
Paralelamente a sus dotes deportivas, Juárez demostró en sus 59 años de vida (cumplía los 60 el venidero 3 de diciembre) ser una persona de bien. Amable, respetuoso, siempre de buen ánimo, excelente compañero, defendió con pasión el juego limpio, por el que logró el reconocimiento unánime de compañeros y circunstanciales adversarios.
En tierra catamarqueña, hay que destacarlo, formó su familia. Se casó con una joven de apellido Barrera (Norma), con la que tuvo sus vástagos (Luciano Raúl e Ivana Lorena), que lo acompañaron en forma permanente en los días de mayor sufrimiento físico. Llegue hasta ellos el consuelo de haber tenido un esposo y padre ejemplar.
Las expresiones de pesar, lo repetimos, fueron numerosas, especialmente entre los dirigentes; entre ellos, el expresidente de San Lorenzo de Alem y actual ministro de Gobierno, Gustavo Saadi, quien destacó las cualidades personales de Juárez.
Ayer se fue un caballero del fútbol y de la vida. Una lágrima por el querido Raúl “El Loco” Juárez. Descansa en paz.
En el siguiente link, una nota realizada por nuestro diario a Raúl Juárez:http://www.elesquiu.com/notas/2011/1/27/entrevistas-188520.asp.

Comentá la nota