La mayoría de los casos tiene como protagonistas a mujeres que no superan los 14 años de edad. Algunas tuvieron que se retiradas de los colegios por su estado de ebriedad.
Preocupados por la problemática, también dos docentes advirtieron que hay alumnos que llegan a la escuela en estado de ebriedad, por lo que deben ser retirados del establecimiento por sus padres.
Aseguraron además, que los jóvenes consumidores, que se encuentran en etapa escolar, no superan los 14 años de edad, por lo que piden mayor acompañamiento por parte de los padres en esta etapa de la adolescencia, ya que sostienen que la problemática se encuentra en ascenso por la falta de control.
“Generalmente, la mayor cantidad de jovencitos alcoholizados se registran los días jueves y lunes. Son detectados por sus padres cuando deben levantarse para ir al colegio y no pueden, debido al grado de alcohol que tienen en su cuerpo. Entonces, en lugar de llevarlos a la escuela, los traen para ser tratados por una indigestión, aunque en varias oportunidades llegaron con síntomas de coma alcohólico”, coincidieron profesionales del Cepsi consultados.
Por su parte, una docente del medio que pidió reserva de su identidad comentó que “es inmanejable la situación en varias escuelas. Los padres permiten que los chicos salgan a bailar el día previo a las clases y las consecuencias las sufrimos los docentes, cuando llegan y tenemos que atenderlos porque no se pueden mantener despiertos en el aula. Nunca los llevamos al hospital, pero sí tuvimos que requerir la presencia de los padres”, explicó.
El rol de la familia
Ante esta lamentable situación que crece a diario en la sociedad, desde Proyecto Padres realizaron un análisis sobre la problemática y pidieron mayor presencia de los progenitores.
“Consideramos que el alcohol sigue siendo una de las principales causa de accidentes de tránsito, destrucción familiar, violencia de género, suicidio juvenil, inicio en las drogas prohibidas, y hoy en día consideramos que también es una de las principales consecuencia del bajo rendimiento escolar, deserción y abandono de la escuela secundaria y todas las consecuencias que esto provoca”, reflexionó Marcelo Arambuena, referente de esta asociación civil.
E instó al estricto acompañamiento: “Si bien muchos son los factores influyentes en este flagelo, como sociedad y como familias somos los principales responsables. Cada vez más se nos va escapando de las manos y las consecuencias las vemos y la padecemos a diario”
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