En una gran noche, Almafuerte llenó de gente, metal y potencia Puerto Rock

En una gran noche, Almafuerte llenó de gente, metal y potencia Puerto Rock
Una nueva inolvidable velada se vivió en Puerto Rock. Esta vez fue de la mano de Ricardo Iorio y su banda, que dejó hasta la última gota de sudor arriba del escenario. Dos horas del mejor heavy metal del país ante un recinto colmado de fanáticos que deliraron de principio a fin.

Almafuerte fue un vendaval en Bariloche. No dio tregua a ninguno de los presentes en el recorrido de históricas canciones, fundidas con los nuevos temas del último disco “Trillando la fina”.

Iorio salió al escenario principal del puerto con un mameluco azul, como dispuesto a enfrentar a cualquier adversario. Pero no hubo ninguno, ya que el público fue su aliado de principio a fin. Un inicio que se dio con dos clásicos “Pensando en llegar”, “patria al hombro”, para luego dar paso a “la máquina de picar carne” y los nuevos “pal recuerdo” y “muere monstruo muere”.

Fiel a su estilo, Iorio habló con su gente, siempre invitándolos a seguir disfrutando y viviendo al máximo cada velada.

No faltaron en la lista “Toro y pampa”, “Trillando la fina” y “ruta 76”. Almafuerte sonó de forma impecable, ante un Puerto Rock donde no entraba un alfiler.

Luego fue el momento de un fantástico set del Tano Marciello, quien convierte a la guitarra en una extremidad más de su cuerpo y causó la ovación de su gente. Como siempre, acompañaron Bin Valencia en la batería y Beto Ceriotti en el bajo, un trío inigualable que acompaña a Iorio en su cruzada por la Argentina.

En la recta final de la noche llegaron “mi credo”, “triunfo” y “si me ves volver”. Y cuando todos pensaban que la noche del mejor metal nacional se terminaba, llegaron dos himnos: el lento “convide rutero” y “tú eres su seguridad”.

En el cierre, fue el turno del homenaje ritual a Pedro Bonifacio Palacios más conocido como Almafuerte, ese prócer argentino (poeta, docente y periodista), símbolo en la vida de Iorio, que lo llevó a ponerle a su última banda ese nombre y que en esta canción le rinde tributo al ritmo del rock.

Luego, el incansable Iorio se despidió de su gente con otro gran clásico: “a vos amigo”, ese homenaje de Ricardo a Marcelo Tommy recordando las tradicionales ferias de discos, vivencias de pibes cuando escuchaban Black Sabbath. Y así fue que se bajó el telón de Puerto Rock, todavía sonando la última estrofa: “con rumbo al otro lado vos, y yo fundido a vos”.

Un fiel reflejo de lo que fue el show de Almafuerte, el público y su líder fundidos entre sí. Una noche inolvidable, llena de potencia y rock del mejor.

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