Un grupo de salteños diseñó un portal de noticias web con lenguaje de señas. Con pocos recursos, posibilitan que más personas puedan informarse.
A veces, para decir, hacen falta más que palabras. El lenguaje de señas, así, traduce gestos en conceptos. Es información por la inclusión. Un grupo de jóvenes salteños diseñó El Alba Web (www.elalbaweb.com), un portal de noticias digital en el que se publican, a diario, algunas de las noticias más importantes del día para personas sordas o con hipoacusia. El formato: video, con imágenes de acontecimientos periodísticos que son narrados por un traductor de lenguaje de señas. Los recursos: una cámara de fotos digital compacta (no profesional), dos computadoras con editor de videos y una luz para iluminar la oficina en la que se hacen las grabaciones. Por ahora, así: a pulmón. Financian el hosting con dinero que sale de su bolsillo y no cuentan con aporte de empresas, ni pauta publicitaria.No hay antecedentes de un portal con estas características en el país. Y se hace en Salta, pero el objetivo es expandirse.Es un proyecto de cuatro personas: la licenciada en comunicación social Natalia Mamaní, el licenciado en marketing Guillermo Fabián, el traductor de señas Gustavo Burgos y el técnico en industria de procesos Matías Ibaña, quien es sordomudo y también profesor de lenguaje de señas.La génesis de una ideaFue una idea de Matías Ibaña. El es sordomudo y trabaja en Rentas. Los miembros del grupo se conocieron en un evento de la Cámara de Comercio donde dialogaron sobre las dificultades que vive a diario una persona que tiene esta discapacidad. El Tribuno, con Gustavo como traductor, dialogó con Matías. Dijo que muchas veces no puede comprender las noticias transmitidas en la televisión, aunque tengan un intérprete. "Es importante que las personas sordas reciban información como cualquier persona" , expresó.Natalia realizó su tesis de grado sobre el desarrollo de la lengua de señas en relación a las comunicaciones en Argentina y así pudo vislumbrar que es muy poco lo que se hace en este sentido. "Muchos sordos jamás pueden informarse porque no todos leen. Para una persona que nunca escuchó es mucho más difícil reconocer las palabras, por ejemplo", explicó. "Además muchas veces la persona sorda desconoce conceptos como 'fondos buitres', 'default' o 'inflación'. Hay palabras, como en cualquier lenguaje, que se van incorporando con el uso", dijo.Todos los días se reúnen y discuten cuáles serán las noticias con las que trabajarán. Si hay algún acontecimiento local que les interese cubrir agarran la cámara y salen. Si se trata de alguna noticia nacional o internacional, consultan otros portales y luego citan sus fuentes, pero construyen con lenguaje de señas un relato propio del acontecimiento. Los tiempos en la redacción son diferentes porque su misión, a nivel informativa, también lo es."Pasó de verdad"Hace unos años Natalia estaba ayudando a estudiar a una chica sordomuda. Era 11 de septiembre y en la televisión transmitían un documental del atentado a las Torres Gemelas. "¿Otra vez esa película?", le dijo su alumna. Ella le explicó que no era ciencia ficción, que eso realmente había ocurrido. Le mostró viejas publicaciones, la ayudó a informarse sobre un acontecimiento del que nadie en el mundo parecía estar ajeno. "En ese momento se angustió, lloró y recién ahí, luego de muchos años, supo lo que había pasado", contó Natalia. "El constante bombardeo de información, los sordos no lo tienen. A veces preguntan sobre algún tema, los familiares no saben cómo contárselo con señas y no se enteran nunca. Cuando llegan al mundo laboral o al educativo tienen muchas carencias de información", dijo. La anécdota de su alumna es el ejemplo más claro de un silencio que se acentúa en el trabajo de las empresas de comunicación.
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