SE VIVIÓ EN CLAROMECÓ UNA JORNADA CON MUY BUEN CLIMA.
El viento del sudoeste que al finalizar la tarde de ayer predominó en Claromecó no opacó en lo absoluto lo que fue un gran día de playa en cuanto a lo climático. Es que hasta ese entonces, se vivió una de las mejores jornadas de lo va del año, ya que las condiciones que se dieron a lo largo de un gran porcentaje del sábado fueron más que positivas.
Este escenario fue aprovechado por cientos de turistas, muchos de los cuales concurrieron a la localidad provenientes de Tres Arroyos y de la zona. Es que en las primeras horas del día, la jornada se mostró muy calurosa y con apenas una brisa del noreste.
Entonces, no fue extraño ver desde antes de las diez de la mañana un importante movimiento en las playas de Claromecó. En forma simultánea, la avenida 26 reflejó también una gran cantidad de vehículos, muchos de los cuales se mostraron cargados con el equipamiento necesario para afrontar un día cerca del mar.
Ya sobre el mediodía, los balnearios contaban con un importante número de turistas. En los estacionamientos de los paradores no hubo lugar para estacionar, como tampoco en sus alrededores.
El clima, en ese contexto, no se modificó. Y con un intenso calor, el refrescante chapuzón en el mar fue una constante. Si bien la bandera amarilla y negra (indica mar dudoso) flameó durante todo el día, las condiciones fueron aptas para que grandes y chicos disfruten del agua.
Los nenes correteando a la orilla del mar constituyó la imagen que muchos padres tomaron de sus hijos con una cámara de fondos o con los teléfonos celulares. A su vez, familias y amigos compartieron charlas y mates, siempre con la compañía de algún alimento aperitivo para acompañar la mencionada infusión.
Sobre las 17.30, el viento de la costa ganó en predominio y, en efecto, la temperatura disminuyó, pero la permanencia en la playa por parte de los turistas no se modificó hasta el atardecer.
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