Gran Bretaña: Brown lanzó un plan para buscar su reelección

Gran Bretaña: Brown lanzó un plan para buscar su reelección
Con un cierto tinte "blairista" en la presentación y al finalizar su primera semana de campaña electoral, el primer ministro británico Gordon Brown desplegó ayer su manifiesto electoral para tratar de conquistar a los 44 millones de personas que votarán en las elecciones generales del próximo 6 de mayo. Un documento de 76 páginas, con el que busca un cuarto mandato consecutivo para el laborismo
"El Nuevo Laborismo está en la pelea de nuestra vida y ésta es la pelea por su futuro", dijo Brown, en un discurso donde se observaba la indisimulable pluma de Lord Mandelson, su jefe de campaña.

¿Su promesa? Ser el partido mejor posicionado para asegurar la recuperación económica, lidiar con un futuro incierto y difícil y defender los servicios públicos, que los conservadores amenazan recortar cuando encabezan las encuestas.

Su plataforma de lanzamiento fue un hospital flamante construido y aún no habilitado en Birmingham, con ruidosos militantes que interrumpían la conferencia de prensa y silbaban a los periodistas que hacían preguntas que no les gustaban.

"Hoy yo les presento a ustedes un plan radical y realista para Gran Bretaña, que se inicia con asegurar la recuperación y renovar Gran Bretaña como más justa, más verde, más transparente y más próspera", dijo el premier.

Brown proyecta reedificar la economía con una industria manufacturera moderna y especializada y crear un millón de empleos. Protegerá los servicios sociales mientras anuncia el recorte del déficit fiscal a partir de 2011 y en cuatro años. Buscará recuperar la confianza de los electores, después del escándalo en el Parlamento británico con los gastos de los diputados. Un banco "verde" de inversión estará dedicado a financiar proyectos de tecnologías ecológicas.

"El futuro será progresista o conservador pero no puede ser los dos", advirtió.

"Un partido para construir el futuro en Gran Bretaña. Un reino con una mayor clase media como nunca antes", fueron algunas de sus frases, que repetirá de ahora en más hasta el día de la elección. "Labour" será el partido de las clases medias y los que tienen ingresos bajos. Una apelación a un electorado que perdieron durante el gobierno de Tony Blair y especialmente con la guerra en Irak.

Un registro de lobbistas con estatuto se instalará en el Parlamento. Los trabajadores "Seniors" tendrán derecho a exigir horarios flexibles y a mantener sus puestos hasta llegar a los 65 años.

Los que quieren llegar a ser empleados públicos serán sometidos a un examen de inglés. Una forma de calmar la bronca de los británicos, que creen que esos puestos de trabajos están en manos de la inmigración, la otra obsesión de la campaña electoral, en medio de una monumental crisis.

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