Gracias a un fallo,una mujer le donará un riñón a un amigo

El hombre padece poliquistosis renal desde 1998 y desde 2000 es sometido a diálisis. El caso podría ser terminal.
Dar la vida por un amigo o, al menos, ayudarle a mejorar su calidad de vida con una parte de su cuerpo y mucho de su alma, parece ser la misión de una mujer que fue autorizada por la Justicia a donarle un riñón a un amigo.

Recientemente, el juez de la Sala I de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial, Sergio Miguel Angel David, autorizó judicialmente la operación de ablación de un riñón a la mujer, cuya identidad no trascendió, para serle implantado a un hombre, que es su amigo.

La operación se concretará una vez que se realicen los estudios pertinentes y necesarios, a cargo de los especialistas que intervendrán en el trasplante del órgano.

Una traumática afección

El hombre padece poliquistosis renal, descubierta en 1998. La enfermedad, que es congénita y hereditaria, torna imposible la donación entre consanguíneos y produce una insuficiencia renal crónica y terminal. Desde 2000 el paciente es sometido a diálisis y la única solución posible para él es el trasplante.

Los casos de ablación e implantación de órganos entre sujetos vivos (los cuales no están previstos en el artículo 15 de la ley 24193, que reglamenta casos de donación entre parientes y cónyuges) deben ser tratados en sede judicial por lo que el hombre solicitó autorización para que su amiga le donara un riñón en vida.

Los trámites legales

Originalmente el pedido fue presentado como amparo, pero el juez le dio trámite de medida autosatisfactiva como solicitud de autorización judicial sumarísima y urgente.

El pedido de autorización de una ablación e implante de órganos entre sujetos vivos debe ser tratado en sede judicial con el cumplimiento de los requisitos establecidos en la ley: gratuidad del acto, acto voluntario del dador, el consentimiento informado del dador y el receptor y las especificaciones médicas.

En el trámite quedó constatada la necesidad de la intervención solicitada, dado el “elevado riesgo de muerte” del receptor.

Amistad comprobada

También se comprobó la larga relación de amistad existente entre las partes, por lo que se descartó que la práctica cubra un tráfico de órganos. Asimismo, se constató que la decisión de donar por parte de la mujer responde a un libre y espontáneo gesto de solidaridad hacia su amigo.

Habiéndose dado cumplimiento a todos los requisitos exigidos por ley, y contando ya con el dictamen favorable de la Fiscalía de Cámara, el juez de la Sala Primera de la Cámara de Apelaciones Civil y Comercial, Sergio Miguel Angel David, concluyó en que no había inconveniente para autorizar el trasplante de riñón solicitado y ordenó que se notifique a las partes intervinientes y se comunique lo resuelto al CUCAI Salta.

Un antecedente reciente

En abril de este año una mujer fue autorizada a donarle un riñón a su amiga quien, desde hace 13 años, la visitaba periódicamente en la cárcel.

Se trata de Sandra Chaves, quien está condenada a perpetua por el crimen de su marido, aunque ella asegura ser inocente. Chaves le salvó la vida a la amiga de su familia que siempre la visitó en la cárcel.

El trasplante se hizo en el hospital Oñativia e implicó un cambio radical para Angela, de 62 años, quien también debía dializarse tres veces por semana para seguir viviendo.

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