A su manera, Pipo planta bandera y dice que no se le cruza por la cabeza que no lleguen refuerzos. "Jugar sabemos de sobra, necesitamos más fricción", pide sin levantar la voz.
-¿La falta de refuerzos no te quita el entusiasmo?
-Siempre al inicio de la pretemporada uno tiene nuevas expectativas y apunta a lo máximo. Esperamos las incorporaciones porque hay posiciones en las que hacen falta y los dirigentes están trabajando en eso.
-¿Seguís con un plantel desequilibrado?
-Claro. Cuando empezamos el año pusimos a Facundo (Quiroga) de cinco en un partido con Boca. Además, tenemos a Ferrari y Ahumada de 27 años, a Marcelo y Ariel de más de 30, y los demás son muy chicos. Nos falta la camada del medio, como pasa en todo el fútbol argentino. Con los refuerzos vamos a estar bien en ese sentido. Estamos a la espera de que lleguen. Lo ideal hubiese sido antes, pero es muy difícil.
-¿Estás nervioso?
-Nervioso, no. Preocupado, sí. Es la preocupación lógica, tratando de que lleguen cuanto antes porque los dirigentes saben que los necesitamos. No es un capricho mío: ellos también piensan como yo, hasta coinciden en los puestos que hacen falta.
-¿Qué pasa si no llegan?
-No pienso en eso porque ellos saben lo que hacen falta y van a hacer lo posible para traerlos. Para jerarquizar a los demás jugadores, necesitamos las incorporaciones.
-Repito: ¿Qué pasa si no viene nadie? ¿Te vas?
-Ni pienso que no van a venir refuerzos. Eso ni se me cruza por la cabeza.
-¿Hablás con los dirigentes para insistirles?
-No soy de cargosear, las cosas las digo una o dos veces y ya está. Con una vez que hables, listo. A mi hijo no le digo mil veces que no toque una cosa cuando no corresponde.
-¿Cuántas veces hablaste con Aguilar desde que viniste a Canadá?
-Dos veces con José María y el otro día con Mario (Israel), cinco minutos. Ya está. Me dijeron que están haciendo lo posible. Y sé que están de acuerdo.
-¿Te falta espalda para ponerte más firme?
-No es una cuestión de espalda, es lo que sientas. Yo soy tranquilo. Es como los que pegan patadas y afuera de la cancha no matan una mosca. O al revés, por ahí es un 10 livianito que después se pelea con todos. No siempre el que grita afuera es lo que parece.
-Un arquero, un dos, un cinco y un nueve. ¿No tenés columna vertebral?
-Hay posiciones en las cuales hacen falta refuerzos para jerarquizar a los demás, pero no estaría bien que las diga. Por ejemplo, de 10 tenemos a Díaz, Buonanotte, Gallardo y Ortega. Son cuatro. Y en otras posiciones hay poquitos: el otro día puse a Musacchio de cuatro, después de cinco, pero es dos. Nos preparamos por las dudas, pero lo ideal es no improvisar.
-¿Y el 9? Fabbiani tiene cinco amarrillas y si hoy arrancara el torneo, tendrías que poner a Gil o a Tortuga Fernández.
-Sí, hoy sería alguno de ellos o Villalva y ninguno cuenta con mucha experiencia en Primera. Y si tenés la mala suerte de que se te lesiona Fabbiani... Dios quiera que cualquier de los chicos la rompa, pero no es lo ideal.
-¿La falta de gol es lo que más te preocupa?
-No es lo único. Hay varias posiciones en las que necesitamos reforzarnos.
-¿Fabbiani puede ser el goleador que les falta?
-Cristian es un jugador extraordinario, bajó cuatro kilos y le falta un poco más. Si hace un buen torneo, es el 9 del Mundial porque es guapo, cabecea bien, le pega con las dos piernas, tiene carisma y es crack.
-¿En serio lo decís?
-Seguro. Ya dijo Maradona que es un jugador que le gusta. Es muy fácil jugar con él por la calidad que tiene y además cuenta con algo que no se compra: carisma. Algunos hacen 500 goles y no pasa nada. El mete dos y un sombrero y sale en todos lados. Pero tiene que bajar de peso.
-¿Más todavía?
-Tiene que bajar un poquito más. Seguro cuando bajen las cargas de trabajo y no haga las seis comidas y todo eso, en Buenos Aires va a adelgazar los dos kilos que le faltan. Está haciendo un gran esfuerzo.
-¿Se juega la última chance de cumplir con todo lo que prometió?
-Tiene que jugar como sabe y puede. Tiene calidad de sobra para hacerlo.
-¿En el arco te pasa lo mismo que con el 9?
-Queremos ver a Marinelli en Montreal. Creemos que él y Chichizola son el futuro del club, que pueden ser excelentes arqueros, pero todavía no jugaron en Primera. Y River es River. No es lo ideal tener toda la carga en un semestre difícil.
-Probaste con Buonanotte, Ortega y Gallardo. ¿Te entusiasma? ¿Hay lugar para Mauro Díaz?
-Lo más justo es poner al que mejor juega, desde el Keko hasta Ariel o Marcelo. El que juega bien, adentro. El que no, afuera.
-¿Qué le falta al equipo?
-Correr, corre y mucho. Tienen que creer más en ellos y tener claro que el fútbol argentino es fricción y juego. Jugar sabemos de sobra, necesitamos un poco más de fricción.
-¿Solidez en defensa?
-La solidez empieza con el primer delantero. Para defender bien necesitamos que los de arriba peleen a muerte. Y para jugar con tres 10 y un 9, que los dos volante de marca recuperen muchas pelotas.
-¿Hacen falta defensores feos, como dice Basile?
-Que sean fuertes en el mano a mano.
-¿Sin refuerzos pueden pelear el campeonato?
-Es que ni pienso que no vayan a llegar. Perdimos a Falcao, que era el mejor jugador que teníamos junto con Buonanotte. La llegada de Ariel genera mucha expectativa, pero te repito: hay posiciones en las que necesitamos jugadores.
-¿Qué significa Ortega?
-En el cuerpo técnico creemos que Ariel está entre los 20 jugadores del mudo que te pueden ganar un partido. El está feliz acá y eso lo pone bien. Ni en la Selección se siente así. Lo quieren desde el utilero hasta el que limpia. Queremos ayudarlo a mantener ese fuego sagrado que tiene por la camiseta y trataremos de sacarle el jugo.
-¿Y Gallardo?
-Recién ahora puede ser él. Es diferente, como Ariel.
-¿Agradecés que los dirigentes lo hayan traído?
-Dios quiera que rinda en la medida que esperamos. Se rá bueno para el grupo.
-¿Qué te pareció la decisión de darle la cinta?
-Quiere decir que hizo bien los deberes durante un montón de tiempo. No sería lindo que un plantel elija a un muchacho chico, joven, y no a uno experimentado como él.
-¿Cambió el ánimo del grupo? ¿O siguen tristes como cuando llegaste?
-No, nada que ver. Ahora se los nota alegres. Se está armando un lindo grupo, hay muy buena onda.
-¿Que estén Ortega y Gallardo influye para olvidar aquel último puesto?
-No sé cuál será el motivo, pero no son los mismos del verano, cuando los notaba tristes y estaban callados. Ahora hay un clima totalmente diferente, con una linda mezcla entre los grandes y los chicos.
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