El nuevo ministro acordó el envío de pliegos para cubrir 20 juzgados de Familia. Deberá trabajar para lograr la reforma constitucional.
Aunque las explicaciones de las ausencias transitaron por la inexistencia de una invitación formal, se mencionó una comunicación telefónica previa en la que se acordó un encuentro inmediato. Esto se confirmó en los hechos, ya que el nuevo ministro visitó la Suprema Corte ni bien asumió sus funciones y se reunió con los integrantes de la Sala Administrativa: Alejandro Pérez Hualde, Pedro Llorente y Fernando Romano.
El encuentro -considerado protocolar por ambas partes- avanzó, sin embargo, en un primer entendimiento tendiente a agilizar el envío de pliegos a la Legislatura para veinte jueces y asesores de los juzgados de familia de Godoy Cruz y de Las Heras, uno de los reclamos más repetidos por la Corte para este año.
"Cumpla con la misión de ser el ministro político y el nexo de relación con el Poder Judicial, con los intendentes y con la Legislatura", le pidió Jaque a Félix durante la ceremonia de juramento ("por la Patria"). La presencia de González en la Suprema Corte como su primer acto como ministro lo mostró claramente en este rol de "nexo" entre el gobernador Jaque y el titular del máximo tribunal, Pérez Hualde, ambos cabezas de dos poderes cuya relación ha transitado por distintos grados de congelamiento durante los últimos dos años.
En la ceremonia de asunción, Jaque insistió en sus proyectos de reforma judicial: "Es necesario establecer un tope en la edad de jubilación de los magistrados para que no existan desigualdades", enfatizó. Y ratificó el pronto envío a la Legislatura de un proyecto de ley del Ejecutivo para una reforma constitucional que contenga una representación territorial en el Senado, un nuevo criterio de distribución departamental en los distritos electorales y una extensión de períodos de cuatro a seis años o una reelección para todos los cargos, incluido el de gobernador.
González agradeció "la generosidad" del Gobernador por haberlo elegido como ministro y manifestó que "espera ser un digno militante que aporte al triunfo de este gobierno". Acto seguido, confirmó que continuará con el mismo equipo y en la misma dirección que su antecesor, Adaro, quien ayer se despidió al borde de las lágrimas, en una situación que revivió la ceremonia de asunción, hace dos años.
Comentá la nota