Le secuestraron armas, autos y hasta un cartucho de dinamita.
Un delito menor permitió darle un duro golpe a una de las bandas más temibles de Neuquén.
A partir de una denuncia por abuso de armas realizada en febrero, se inició una investigación que podría terminar con los Menducos Santana. Un dato que grafica la peligrosidad del grupo es que tenían en un su poder un cartucho de dinamita, apto para ser detonado.
Durante la mañana de ayer se realizaron diez allanamientos que terminaron con 11 demorados. En las distintas casas del oeste encontraron dos revólveres calibres 22 y 32, una enorme cantidad de municiones de diversos calibres, tres autos, cinco motos, celulares, computadoras y una máquina de fotos.
Pero lo que más les llamó la atención a los policías que desde temprano coparon el barrio Belén fue que en una de las viviendas había un cartucho de dinamita con mecha, apto para ser detonado.
El fiscal Andrés Azar, recientemente nombrado para investigar el accionar de las bandas en Neuquén, encabezó los allanamientos que se extendieron durante cuatro horas aproximadamente.
Casi todos los demorados recuperaron la libertad, pero quedaron vinculados a la causa en la que se investiga una asociación ilícita.
El único que quedó detenido es Carlos Enrique Santana, quien tenía un pedido de captura vigente por tenencia ilegal de arma de fuego.
En declaraciones a LM Neuquén, Azar explicó que cuando comenzaron a investigar una denuncia por un tiroteo, descubrieron que “sólo era la punta del iceberg”, y a ese cargo le sumaron otros 29 por robos calificados y abusos de arma.
Los testimonios de los vecinos fueron muy importantes para realizar los allanamientos. Con esa información se pudo establecer cuáles eran las viviendas usurpadas donde se ocultaban los Santana.
“Lo más complicado es poder llegar a los mandos de la organización, porque el miedo de la gente, muy comprensible, es mayúsculo”, aseguró el fiscal, y agregó: “En realidad hay enfrentamientos entre dos grupos del barrio, y a la mayoría de los miembros se los está investigando por otros delitos”.
Asociación ilícita
El valor de algunos vecinos que rompieron el miedo será clave para la fiscalía, que pretende imputarles a los demorados la figura de asociación ilícita, para evitar que recuperen la libertad rápidamente.
Azar explicó que la idea es lograr una condena que no sea excarcelable. La mayoría de las causas que tienen son por abusos de arma y robos, pero funcionan como una asociación. “Nos falta realizar una serie de pericias. De acuerdo a los resultados que obtengamos, definiremos los cargos contra las personas sospechosas”, añadió Azar.
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